El dictamen de la ley del aborto se demora al miércoles porque no hay acuerdo con el protocolo

ACTUALIDAD Por Escrito por LaPoliticaonline.com
Iba a ser este viernes, pero todavía no hay un sistema de sesiones presenciales. Las verdes aseguran que el jueves la aprobarán y que están los votos del Senado para que sea ley.
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La Cámara de Diputados celebró ayer jueves el último plenario de comisiones para escuchar a los expositores a favor y en contra de la ley del aborto, pero el dictamen deberá esperar hasta el miércoles 9, pese a que la intención original era firmarlo este viernes. 

La demora se debe a que todavía no está resuelto el nuevo protocolo de sesiones remotas, que venció el lunes, porque en Cambiemos exigieron la vuelta de la presencialidad sin excepciones, imposible de aceptar para el Frente de Todos, donde todavía cuentan a varios de los propios con imposibilidad de viajar y necesitan quórum para aprobar leyes.

El principal frente opositor mantendrá deliberaciones entre los diputados de cada bloque para consensuar una contrapropuesta, si es que existe. La coalición cívica la debatió por la mañana del jueves y a la tarde fue el turno del PRO, donde más se hace sentir la línea dura que pide presencialidad sin excusas. La UCR se verá las caras por zoom el viernes por la mañana.

La resistencia de los duros se debe a que el protocolo aprobado el 8 de septiembre obliga a presencialidad si un bloque lo pide, con la chance de ausentarse quien justificara ser un grupo de riesgo. En cada sesión que se aplicó, el Frente de Todos dejó muchas bancas vacías sin explicaciones y no hizo más que alterar a los duros. "Se relajaron y nos complicaron todo", se lamentaban los opositores más dialoguistas.

Con este problema por saldar, el dictamen de la ley del aborto deberá esperar aunque no corre riesgo: ya con los diputados en el palacio, sobarían votos para dictaminar y para aprobar el jueves el proyecto en el recinto que sea. Cambiemos propuso mudar la sesión a un estadio cubierto, pero Sergio Massa no termina de convencerse.

"Estamos con más de los 129 diputados para la mayoría y en el Senado los votos están y sólo resta la decisión política para tratarlo antes de fin de año y que sea ley", sostuvo ante LPO una de las diputadas verdes. Este jueves se inició el debate de los legisladores en la Cámara baja y el tono difiere y mucho de la tensión de hace dos años.

Tanto es así que la presidenta de la Comisión de Legislación Penal Carolina Gaillard, del Frente de Todos, cruzó un saludo con la celeste Marcela Campagnoli, de la Coalición Cívica, quien se solidarizó por los escraches que recibió este sábado en su casa de Entre Ríos.

El único contrapunto fuerte fue, justamente, la demora en lograr un protocolo que garantice el normal funcionamiento de los plenarios. "¿Qué pasa si alguien pide una moción? Estamos funcionando sin reglamento", se indignó Graciela Camaño. 

Gaillard dijo que en tal caso se trata de una reunión informativa previa al dictamen. Silvia Lospennato, del PRO, recordó que en abril hubo una discusión similar, cuando los funcionarios exponían sin un sistema para votar leyes. "Cuando esté resuelto el mecanismo, se convocará".

No hubo acuerdo con Massa: Cambiemos exige sesiones presenciales sin excepciones

Campagnoli defendió el rechazo con un texto leído y sin menciones al inicio de la vida, como esgrimen los grupos más religiosos. "Esta ley no despenaliza porque mantiene la pena, aunque la baja. Si el aborto es legal y guruito no mejoramos a las mujeres. Pobres y ricas van a tener el derecho a abortar libremente, es verdad, pero es mentira que aborten en las mismas condiciones. No nos quieran hacer creer que esta es la única manera de eliminar la mortalidad materna: el 55% es por causas obstétricas directas", señaló.

Desde Córdoba, respondió Gabriela Estévez, del Frente de Todos. "Está claro que hasta las que queremos esta ley queremos que el aborto sea la última opción. Antes hay derechos como la educación sexual. Pero los embarazos existen y las personas acuden a interrumpirlos en condiciones inseguras y en la clandestinidad. Y eso es un riesgo a la salud".

Gaillard celebró que el gobierno "haya tomado la iniciativa de resolver un problema de salud pública de hace muchos años que ha cobrado la vida de miles de mujeres. El Estado debe estar presente para acompañar, para proteger y cuidar, no para castigar y criminalizar a la mujer que atraviesa una situación tan traumática como es un embarazo no deseado".

La última ronda de expositores

La tanda final de especialistas volvió sobre los temas más recurrentes: el inicio de la vida, la objeción de conciencia y el alcance los abortos clandestinos. "Cómo vamos a discutir en tres días si Argentina decide matar gente o apuesta por la vida, si deciden matar niños. En estas comisiones están mal utilizando mis derechos como mujer, para que el precio de los errores de un estado ineficiente y corrupto los paguen los más débiles", sostuvo Guadalupe Batallan, militante Provida y autora de un libro contra el aborto.

"Regular la interrupción voluntaria del embarazo nos permitirá fortalecer la estandarización de servicios, promoviendo prácticas seguras y de calidad acorde a los últimos avances del conocimiento científico", respondió Mariana Romero, del CONICET.

"Acá no hay un sector a favor de la vida y otro a favor del aborto. Porque desde que se perdió en el Senado la votación en 2018 no se salvó ninguna vida, se siguen perdiendo. Todas las leyes que reconocen nuevos derechos estuvieron atravesadas por la oposición del clericalismo católico", aportó Manuel Ochandio, abogado, presidente del Instituto Laico de Estudios Contemporáneos de Argentina.

 Alfredo Vítolo, abogado, profesor de Derecho Constitucional y DDHH, anticipó una pelea en la justicia si el aborto es ley.  "Para reconocer el derecho al aborto sería necesaria, cuanto menos, una reforma constitucional, siendo un argumento suficiente para descalificar los proyectos presentados como manifiestamente inconstitucionales".

Respondió José Miguel Vivanco (Chile), director de la División de las Américas de Human Rights Watch "La despenalización del aborto constituye un avance para los derechos humanos. Utilizar el derecho penal para forzar a las mujeres en ciertas circunstancias a completar un embarazo les imponen deberes insoportables y abrumadores que no son exigibles en una sociedad democrática".

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