Qué miran y aconsejan los expertos en inversiones para 2021

ECONOMÍA Por Por Daniel Fernández Canedo para Clarin
La duda fundamental de los ahorristas es si el dólar le ganará otra vez a la inflación este año. Hay apuestas a los bonos indexados en pesos.
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El comienzo de 2021 abrió una catarata de dudas y preguntas para los ahorristas que en 2020 lograron poner a salvo sus ahorros con el dólar o que en la última parte del año recuperaron terreno con los plazos fijo indexados. 

El interrogante principal, sobre el que ningún experto está exento de dar una opinión, es si el dólar le ganará a la inflación o viceversa en un año electoral que, como tal, estará cruzado y dominado por la prevalencia de las cuestiones políticas sobre las económicas.

Es a partir de esa respuesta que los economistas comienzan a delinear escenarios y uno esencial es si finalmente el gobierno y el Fondo Monetario Internacional llegarán a un acuerdo por un préstamo de mediano plazo que le permita cumplir con los US$ 44.00 millones que vencen entre 2022 y 2023.

La expectativa sobre si el gobierno conseguirá ese financiamiento genera, a su vez, otro interrogante medular: ¿Hará el gobierno el ajuste del déficit fiscal y la contención monetaria necesaria para llegar a un entendimiento?

Sergio Chodos, representante argentino ante el FMI, aseguró que el Gobierno no tiene apuro por negociar y que un acuerdo por un crédito de facilidades extendidas a 7 a 10 años podría alcanzarse en mayo.

Así Chodos pateó la pelota hacia adelante y rompió una idea original del ministro Martín Guzmán sobre que el acuerdo podría llegar en marzo. Una diferencia de 60 días con la escasez de reservas del Banco Central no parece moderada.

¿Por qué mayo y no marzo? Una respuesta posible es porque el equipo económico tiene en claro que Cristina Kirchner quiere evitar que se genere la idea de que el Gobierno aplica un ajuste para acordar con el FMI en el año electoral. La vicepresidenta ya definió que en 2021 "tarifas, jubilaciones y salarios" tienen que crecer al ritmo de la inflación.

En ese punto se concentran las tensiones que tienen como telón de fondo una cuestión sensible y es que para eso pase el dólar tiene que perder, o por lo menos empatar, frente a la inflación.

El ministro Guzmán ya adelantó que buscará que el dólar suba al ritmo de la inflación y en el último mes aceleró el ritmo de devaluación en el entendimiento de que la suba del costo de vida en diciembre estuvo más cerca del 4 que del 3 por ciento.

Los expertos pronostican que en los próximos meses el aumento del costo de vida se ubicará entre 3,5/4% por mes y la duda es que pasará con el dólar.

El gobierno ya está en conflicto con el campo por la prohibición, con marcha atrás, de las exportaciones de maíz y en ese contexto una clave será si logrará bajar la brecha para asegurar la liquidación de las exportaciones de soja a partir de abril.

Sobre ese punto los expertos en exportaciones creen que el gobierno deberá bajar la brecha entre dólares a 50% para garantizar la entrada de los dólares de la soja.

Actualmente la brecha entre el dólar mayorista y el "contado con liquidación" está en 71% ¿Devaluarán más rápido o bajará el CCL?

La apuesta de expertos como Federico Furiase de la consultora Eco Go es que el gobierno evitará por todos los medios un salto brusco del dólar hasta octubre y a partir de ese supuesto es que los tenedores de fondos actúan en consecuencia.

Una parte de los inversores apostó fuerte a que el gobierno terminaría aplicando un salto del dólar. Lo evidencia el hecho que hoy los depósitos ajustados por la variación del dólar que vencen en noviembre ofrecen una "tasa negativa" de -4,3%.

Hay una diferencia importante con las posibilidades de los depósitos indexados en pesos que, además de la variación de los índices de precios, ofrecen tasas de entre 4% y 6,5%. Estos son los casos de los bonos que se denominan TX 2023 y TX 2024.

Después están los bonos del canje de Guzmán considerados un verdadero fiasco por el mercado: valen entre 35 y 36 dólares las láminas de 100 dólares y rinden entre 15% y 16% anual. El rendimiento es altísimo, pero fruto de la elevada desconfianza que genera el gobierno.

Ahí se cumple el viejo lugar común referido a que cuando la limosna es grande hasta el santo desconfía. Pero algunos inversores, al ver tan alta la renta en un mundo de tasa cero (Brasil paga 3%y Mercado Libre consiguió US$700 millones ofreciendo 3,125% anual) están comprando esos bonos apostando a que el gobierno buscará bajar la brecha y hacer así una diferencia en pesos.

La última de las opciones en pesos son los bonos denominados Bote 2021 que se están transformando en una vedette del mercado: prometen 50% hasta fin de año.

Un dato que juega a favor de un dólar calmo es el fuerte salto de la soja en el mercado internacional. Sube más de US$160 en el último año, llega a US$523 y alcanza el mayor nivel desde junio de 2014.

Desde ya que buena parte de la trepada de la soja está explicada por la sequía que afecta a la Argentina y Brasil y atenta contra la producción (otra causa es la debilidad mundial del dólar que hace subir los precios de las materias primas) pero el "viento de cola" desde afuera vuelve a soplar y el país tiene otra oportunidad para aprovecharlo. Claro que la prolongación de la pandemia generará más gastos y el gobierno tiene, también, la posibilidad de esmerilarlo.

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