Congelamiento de precios: los valores en góndola subieron más que lo permitido por el Gobierno

ACTUALIDAD Por Por Francisco Jueguen para La nacion
Los precios en las góndolas esquivaron, por lo menos en parte, los controles oficiales
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Los miles y miles de precios en las góndolas de supermercados y almacenes congelados a través de un decreto por el Gobierno terminaron 2020 con aumentos superiores a los que finalmente fueron permitidos oficialmente tras las revisiones que hizo la Secretaría de Comercio Interior en el segundo semestre, ante el creciente reclamo del sector privado. 

El gobierno de Alberto Fernández decidió a comienzos del año pasado -cuando se desató la pandemia de coronavirus- congelar los precios de miles de productos en las góndolas -menos los frescos- con valores al 6 de marzo. La decisión renombrada como "Precios Máximos" siempre fue definida como "transitoria" en medio de los faltantes y el sobrestockeo que muchos argentinos se apuraron a realizar. Sin embargo, se extendió todo el año pasado y promete mantenerse, en parte, para paliar la aceleración inflacionaria en un año de elecciones.

Pese a la suba del dólar y la inflación en el año, el Ministerio de Desarrollo Productivo sólo avaló dos aumentos de esos precios durante 2020: uno de 4,5%, en julio y otro de 3% en octubre pasado. Sin embargo, según un cálculo realizado dentro del Gobierno con datos del Indec, los precios de los productos en góndola aumentaron un 22,8% durante el año pasado.

Se trata de un incremento por debajo del nivel general de inflación, que marcó 36,1%, y del aumento de los alimentos frescos (carnes, frutas y verduras), que subieron -según los mismos datos del organismo estadístico-, un 57,1%. Sin embargo, los miles de productos en góndola terminaron esquivando, en parte, los aumentos autorizados por Comercio Interior.

Dentro de la cartera que conduce Matías Kulfas explicaron a LA NACION que esos aumentos respondieron a tres circunstancias: las subas previas a marzo que hicieron muchas empresas, los aumentos autorizados oficialmente y la imposibilidad estatal de controlar todo el comercio. "Hay un cumplimiento riguroso en los supermercados más grandes, pero los chicos a veces se escapan", reconoció una fuente, que afirmó que -sin embargo- siguen los controles y las multas.

En el Gobierno sugirieron además que siguen de cerca los nuevos lanzamientos que hacen las empresas para analizar si se tratan efectivamente de nuevos productos o sirven como "aumentos encubiertos" que buscan esquivar los controles. Es que esos productos, al ser novedosos en el mercado, quedan fuera de la lista original de Precios Máximos, indicaron.

"Este sector comercial se encuentra jaqueado permanentemente por nuevas listas de precios de sus proveedores con incrementos superiores a los aumentos autorizados por la Secretaria de Comercio. También se registran modificaciones en los etiquetados de productos, códigos de barras, agregados de aditivos y suplementos, variando la naturaleza de los productos y sus precios", denunciaron en un duro comunicado los supermercados del interior.

Según el ejercicio oficial en base a números del Indec, la "canasta góndola" -que está bajo los controles oficiales y los permisos de incrementos de la Secretaría de Comercio Interior- aumentó 22,8% en el año. Dentro de la misma se dieron las siguientes alzas: alimentos y bebidas (23,5%); harinas, derivados y cereales (26,6%); lácteos (20,2%); aceites y manteca (24,1%); azúcar, dulces y golosinas (27,3%); gaseosas, aguas y jugos (18,8%); cuidado personal (24,4%); limpieza (16,4%). En tanto, los alimentos frescos tuvieron un alza anual de 57,1%. Allí se destacaron las carnes (55,6%), las frutas (64,4%) y las hortalizas (58%).

En las últimas horas, el Gobierno confirmó que prorrogará Precios Máximos hasta el 31 de marzo. El programa formalizado en el decreto 100/20 venció el domingo pasado.         

"La posición de Copal es clara en cuanto a que apoyamos la política de precios cuidados porque se articula con la participación voluntaria de las empresas para determinados productos de la canasta básica y con ajustes trimestrales dentro del periodo anual por el que se pactan. En cambio, desde marzo del año 2020, la industria de alimentos y bebidas está bajo un régimen de precios máximos que se convirtió en precios congelados", indicó a LA NACION, Daniel Funes de Rioja, presidente de Copal, coordinadora que agrupa a las empresas de alimentos.

El también vicepresidente de la UIA afirmó que las diversas ramas de las actividades incluidas en Copal tuvieron incrementos del 32% al 38%, las materias primas subieron entre el 40% y 90%, y la logística, el 35%, mientras que el costo Covid por protocolos aplicados y licenciamientos dispuestos por el Gobierno impactaron en un 20% o 25% sobre la masa salarial. "Esto afecta seriamente a las empresas y agrava la brecha entre costos y precios", dijo.

Francisco Jueguen

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