Alberto pierde iniciativa y ahora consulta con Cristina el nombre del sucesor de Losardo

POLÍTICA Por Por Mariano Obarrio para A24
Las conversaciones fueron entre ambos en forma telefónica y con "escucha activa" por parte de Alberto. La vice conduce la agenda y los tiempos del Gobierno.
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En una de las peores semanas de su gestión, Alberto Fernández perdió la iniciativa política y la agenda de su gobierno. Luego de confirmar en la noche del lunes la renuncia de la ministra de Justicia, su amiga y socia Marcela Losardo, el Presidente aún no definió el nombre del sucesor o la sucesora; crecían en la Casa Rosada las chances de la abogada feminista e investigadora del Conicet Marisa Herrera, que integró el Consejo Consultivo más conocido como "Comisión Beraldi". 

De todos modos, no se pueden descartar sorpresas de último momento. Según pudo saber A24.com de fuentes oficiales, durante las últimas horas Alberto repasó en forma "permanente" el nombre, los objetivos y las funciones del futuro ministro/a con la vicepresidenta Cristina Kirchner. "El nombre debería resolverse mañana (por el viernes)", aseguraron a A24.com en un alto despacho de la Casa Rosada.

Las conversaciones fueron entre ambos -presidente y vice- en forma telefónica y con "escucha activa" por parte de Alberto. La expresidenta conduce hoy por hoy la agenda y los tiempos del Gobierno. Y el Presidente adoptó en forma militante la agenda de reforma y control judicial y de ataque a los jueces, que necesita Cristina para resolver su situación penal y la de sus hijos Florencia y Máximo antes de que comience la campaña electoral con miras a las PASO de agosto.

Un funcionario de la intimidad del Presidente señaló anoche a A24.com: "La idea es que sea alguien que responda a Alberto, pero que no sea bochada por el Instituto Patria. Y que quiera aceptar el cargo. No es fácil”. La doctora Herrera, hermana de la exbailarina Paloma Herrera, cumpliría con esas condiciones.

Pero la gran incógnita era en la noche del jueves si la abogada en cuestión querría aceptar el desafío de quedar bajo el fuego cruzado entre la Casa Rosada y el Instituto Patria. "Tal cual", dijo en forma lacónica un funcionario de la intimidad del Presidente. "Puede ser", señaló otro, con altas funciones en Balcarce 50. A última hora del jueves, todavía conservaba posibilidades el diputado rionegrino Martín Soria.

¿Hay diálogo por este tema entre Alberto y Cristina?, preguntó A24.com al entorno del Presidente. La respuesta fue tajante: “Permanentemente”. No caben dudas, a esta altura, que el nombre del sucesor de Losardo saldrá de un acuerdo entre el Presidente y su mentora política, Cristina. Quedaron casi desestimados, por distintos motivos, los siguientes nombres:

El actual viceministro Juan Martín "Cholo" Mena. No cumple la condición de ser hombre de Alberto Fernández. Aunque sería el más apreciado por la expresidenta y no habría que descartar una sorpresa. Es el que mejor interpreta el garantismo y la teoría del lawfare, una presunta persecución de jueces, medios y opositores a Cristina por ser una figura popular y no por haber tenido causas de corrupción con funcionarios arrepentidos que la comprometieron.

El diputado Ramiro Gutiérrez bajó su cotización. No es incondicional de Alberto ni de Cristina, sino del presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa. Su orientación ideológica es contraria al garantismo. No es confiable para el kirchnerismo puro. Aunque Alberto lo aprecia y lo elogió. Massa no quiere intervenir en la agenda judicial porque, dice, “no le interesa a la gente”.

El secretario general de la Presidencia, Julio Vitobello. Es hombre de Alberto; Cristina no lo vetaría. Pero el Presidente prefiere mantenerlo como administrador de la Presidencia, a su lado, porque es de su más estrecha confianza.

El embajador en Uruguay, Alberto Iribarne. Es de la intimidad de Alberto Fernández hace muchos años. Fue ministro de Justicia de Néstor Kirchner, pero el Presidente lo prefiere donde está y, según dicen, Iribarne tampoco quiere esa papa caliente en este escenario.

Mientras tanto, la ministra de Justicia en funciones es Losardo hasta que asuma su sucesor. Durante estos días permaneció en su despacho, casi sin funciones, y el Presidente la convocó el jueves para que firmara el decreto de necesidad y urgencia que prorrogó la Emergencia Sanitaria por Covid 19 hasta el 31 de diciembre. Los DNU deben ser firmados por todos los ministros y ella estampó su firma. “Todavía la renuncia no fue presentada y ella firmó el DNU”, dijo un funcionario de Planta Baja de la Casa Rosada.

De todos los candidatos, un importante funcionario de la Justicia Federal y otro de la Corte Suprema confiaron a A24.com que los preferidos en el Poder Judicial serían los más “moderados” y en ese lote incluyen a Gutiérrez, Vitobello o Iribarne. En cambio, preocupan, y mucho, los nombres de Soria y Mena; Marisa Herrera es menos conocida.

“En la Corte les gustaría alguien moderado. Pero el Gobierno y Cristina evidentemente quieren otra cosa: enfrentarse a la Corte. No se trata de la persona, sino de cómo se para el Gobierno y el kirchnerismo frente a la Justicia”, señaló un vocero cortesano de diálogo permanente con los ministros del tribunal.

Marisa Herrera es conocida por su militancia feminista y de legalización del aborto. De extracción ideológica progresista y cercana al kirchnerismo, aunque no es militante de esa causa. “Es del espacio nuestro, pero no es K”, dicen en la Casa Rosada. Integró el Consejo Consultivo que presidió Carlos Beraldi para proponer reformas al Poder Judicial y en ese marco escribió -junto con Andrés Gil Domínguez- el proyecto de Tribunal Superior de Garantías que el propio Presidente tomó como idea para limitar a la Corte: se trata de un cuerpo que absorbería en lugar del máximo tribunal las funciones de resolver los recursos extraordinarios por arbitrariedades. Esos recursos extraordinarios son muchas veces rechazados por la Corte en virtud el artículo 280 del Código de Procedimientos Civil y Comercial.

De hecho, la Corte podría rechazar varios recursos extraordinarios que presentó la defensa de Cristina Kirchner para anular las causas de los cuadernos de las coimas K y de vialidad nacional. Herrera es investigadora adjunta del Conicet y se especializa en el derecho de familia, infancia y adolescencia con una perspectiva de género. Es profesora de la UBA y de la Universidad de Palermo (UP). Redactó las leyes de matrimonio igualitario y de fertilización asistida y el Código Civil y Comercial de la Nación. Se le conoce también su condición de discípula de la jurista mendocina Aída Kemelmajer de Carlucci.

Las intenciones del kirchnerismo de controlar el Poder Judicial no se disimulan. El Senado aprobó ayer con mayoría kirchnerista la designación de Roberto Boico, exabogado de Cristina, como integrante de la Sala II de la Cámara Federal porteña, donde convivirá con Eduardo Farah, otro oficialista, y con el presidente del cuerpo, el independiente Martín Irurzun. Boico fue abogado de la vicepresidenta en la causa por supuesto encubrimiento a Irán en el atentado a la AMIA de 1994.

Los gobernadores, los intendentes y los ministros del oficialismo hicieron silencio públicamente ante la salida de Losardo, pero observan la debilidad intrínseca del jefe del Estado que no puede tomar decisiones sin el consentimiento expreso de la vicepresidenta, su jefa política. Muchos ministros ahora están debilitados porque saben que pueden correr la misma suerte que Alejandro Vanoli (ANSeS), María Eugenia Bielsa (Hábitat), Guillermo Nielsen (YPF), Ginés González García (Salud), y ahora Losardo. Sin pasar por alto la desautorización publica a su viejo amigo Eduardo Valdés, bajado del viaje a México, por la “vacuna VIP”.

¿Quién será el próximo?, se preguntan muchos. En la fila hay varios candidatos: Santiago Cafiero, Vilma Ibarra, Gustavo Beliz, Nicolás Trotta o Matías Kulfas, albertistas apuntados por el kirchnerismo.

El único que en el oficialismo enfrenta al kirchnerismo es Fernando Gray, intendente de Esteban Echevarría, que apeló ante la Cámara Nacional Electoral la convocatoria a elecciones en el PJ bonaerense para el 2 de mayo próximo que busca ungir a Máximo Kirchner antes de que Gray pueda terminar su propio mandato. “Todos los gobernadores, intendentes y sindicalistas me llaman en privado para respaldarme, pero el único que pone la cara soy yo”, dice Gray a sus íntimos amigos en el partido de Perón.

Mientras Alberto perdió el manejo de la agenda y de la iniciativa, Cristina se reservó la agenda negativa de los ataques a la Justicia, en tanto que Sergio Massa levanta la bandera de la agenda positiva del alivio fiscal con el impuesto a las ganancias, las reformas para autónomos y monotributistas. “Massa quiere soslayar la agenda judicial negativa y hablar de lo que nos traerá votos para las elecciones de agosto, la economía. El votante de Cristina quiere ir contra la Justicia, nuestros votantes de clase media quieren tener más plata en el bolsillo. En el Frente de Todos nos dividimos el trabajo y cada uno le habla a su electorado. El único que le habla a Cristina es el Presidente”, señaló un fino analista del oficialismo.

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