El peronismo de Santa Fe tiene una sola carta: la división opositora

El escenario electoral santafecino resulta cada vez más atractivo. Lifschitz es el único candidato confirmado y no quiere aliarse con Juntos por el Cambio. Esta postura le da un poco de oxígeno al oficialismo que atraviesa una crisis política entre Perotti y el resto del PJ. Incógnitas en JxC.
hoy

A medida que se inicia la cuenta regresiva hacia la campaña electoral de las legislativas de este año, empieza a cobrar más importancia el escenario santafesinopor su peso específico y además el Frente de Todos está obligado a ganar porque pone en juego dos senadores propios. Esta provincia siempre presenta un panorama atípico por la inserción electoral del Frente Progresista, a pesar de la previsible nacionalización que genera la grieta.

Entre muchas incógnitas, Santa Fe sólo exhibe una sola certeza: el presidente de la Cámara de Diputados local, Miguel Lifschitz, es el único protagonista que ha confirmado públicamente su intención de ser candidato a senador nacional y al mismo tiempo se muestra renuente a llegar a un acuerdo con Juntos por el Cambio. La movida del ex gobernador socialista le pone más misterio a un escenario electoral bastante imprevisible. Sobre todo, si se tiene en cuenta que la caída de popularidad del presidente Alberto Fernández y del gobernador Omar Perotti reducen las chances del Frente de Todos. Pero la división de la oposición es una buena noticia para el peronismo.

 
La crisis del oficialismo local preocupa a la Casa Rosada y al Instituto Patria. Hay consenso de decepción respecto al manejo político y a la capacidad de gestión del rafaelino. Encima se lleva mal con la vicegobernadora Alejandra Rodenas, de buen vínculo con Cristina Fernández de Kirchner, y los seis senadores de su espacio político. Para peor está en minoría en la Legislatura y debe lidiar todos los días con las peligrosas excentricidades de su cuestionado ministro de Seguridad, Marcelo Saín, además de la pandemia de inseguridad que golpea a Rosario.

Por eso el armado electoral es seguido con atención por Cristina. Si bien ella va a ser la dueña de la lapicera en casi todas las provincias, al caso santafecino le va a dedicar mucho tiempo y análisis de encuestas. Hasta ahora se dice que intentarán renovar sus bancas los actuales senadores Roberto Mirabella, el hombre de mayor confianza de Perotti, y María de los Ángeles Sacnun, con aceitado vínculos con el Patria. Aunque el orden de la boleta podría ser modificado y que pueda encabezar la oriunda de la ciudad de Firmat.

 
De todas formas, la preocupación es tal en el oficialismo que se ha incorporado una lista con más nombres. Siempre que se habla de Santa Fe aparece la figura del ministro de Defensa, Agustín Rossi, pese a que sigue interesado en quedarse en el Poder Ejecutivo porque cree que puede crecer dentro del gobierno y apuntar a algún cargo de mayor peso político. También empezó a circular la versión de Rodenas dejando la Vicegobernación para apuntar al Senado. Otros rumores indican que CFK podría impulsar a la directora nacional de Migraciones, Florencia Carignano, con militancia camporista.

La definición de los candidatos del FTD va a estar vinculada a como se termine de definir la otra gran incógnita en el escenario santafecino: el armado de Juntos por el Cambio. La coalición opositora mide bien en el distrito como sello, pero necesita candidatos competitivos que le quiten votos a Lifschitz, cuya intención de voto y popularidad lo muestra competitivo. El único problema que puede tener el socialista es quedar a atrapado en la polarización de la grieta. Hasta ahora el PRO analiza las chances de Carlos Reutemann para ser reelecto en su banca, volver a insistir con Miguel Del Sel o probar con la mediática Amalia Granata, a quien le fue muy bien a nivel local en 2019.

Demás está decir que si el Frente Progresista armara una alianza con JxC la elección estaría terminada porque el oficialismo sería derrotado. Pero ese escenario luce muy lejano y altamente improbable. Evidentemente el espacio opositor va a dividir al electorado y eso todavía mantiene con chances a los candidatos que ponga Cristina a competir sobre todo para recuperar las dos bancas del Senado. Pronóstico reservado.

Fuente: MDZ

Te puede interesar