Al final, Alberto F. negoció para no quedar en soledad

POLÍTICA Por Mariano Spezzapria para El Dia
Las medidas que anunció el presidente Alberto Fernández fueron menos duras de lo que había trascendido en el curso de una semana de negociaciones con el gobernador Axel Kicillof y el alcalde porteño Horacio Rodríguez Larreta
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Según pudo saber EL DIA de fuentes nacionales y provinciales, no fue solamente Larreta el que puso objeciones a los planteos para restringir al máximo la circulación nocturna, sino que también hicieron llegar sus mensajes directos a la Casa Rosada y a Olivos los gobernadores Juan Schiaretti (Córdoba), Omar Perotti (Santa Fe) y Adolfo Suárez (Mendoza). Esto es, dos peronistas no kirchneristas y un radical que tienen perfil propio más allá de las discusiones nacionales. 

Ninguno de estos mandatarios quería un cierre total de la actividad comercial antes de la medianoche, como propusieron los enviados de Kicillof en las reuniones que tuvieron lugar en la Rosada. El gobernador bonaerense quedó posicionado como el más duro entre sus pares e incluso salió a cuestionar a los radicales Suárez y Gustavo Valdés (Corrientes), por haber firmado el comunicado de la mesa nacional de Juntos por el Cambio que anticipó el rechazo a las medidas.

Otra vez, como sucedió con la extensa cuarentena de 2020, el “toque de queda sanitario” que regirá en las casi 90 ciudades del país donde hay “riesgo epidemiológico” –La Plata figura entre las primeras de esa lista roja-, dará paso a espacios políticos que manifestarán su disidencia. La “grieta” no reconoce límites y cada uno atiende su juego.

Como anticipó este diario en su edición de ayer, las medidas que adoptó el Gobierno se basaron en la suspensión de las reuniones sociales en domicilios particulares, espacios públicos al aire libre de más de 20 personas, en casinos, bingos, discotecas y salones de fiestas; y actividades recreativas de cualquier deporte en lugares cerrados donde participen más de 10 personas. Claro que estas restricciones serán muy difíciles de controlar durante las próximas tres semanas.

Por eso el Gobierno nacional transfirió la responsabilidad principal a las Provincias y ahora, algunos gobernadores le pasarán la pelota a los intendentes, que son en definitiva los que conocen el territorio. “Es del resorte exclusivo de las provincias el monitorear y hacer cumplir cualquier medida restrictiva de la circulación”, advirtió anoche la Rosada al dar a conocer las medidas, en forma paralela al mensaje que dio Alberto F. desde su aislamiento en Olivos.

El Presidente blanqueó, en ese contexto, que recibió asistencia directa del Instituto Gamaleya ruso –creador de la Sputnik V- para transitar el contagio de Covid-19 dado que ya se había aplicado las dos dosis la vacuna moscovita. En el plano geopolítico, la administración Fernández quedó pegada a Moscú y a Bejing y más alejada de Washington, donde miran con recelo el fracaso de las negociaciones con el laboratorio Pfizer.

En el orden económico, en tanto, el cierre de los bares y restaurantes a partir de las 23 y la prohibición de la circulación entre las 00.00 y las 06.00 de la mañana apunta a limitar la nocturnidad sin afectar la actividad de las industrias y de los comercios en horarios diurnos. El Gobierno imaginaba que a esta altura de 2021, la pandemia daría un respiro y la economía empezaría a crecer, de modo tal que el impacto pudiera beneficiarlo en las elecciones.

Pero la realidad se impone siempre, en este caso con crueldad sanitaria, como lo prueban los 22.039 contagios que se registraron en la víspera a nivel nacional. Y Alberto F. seguirá siendo el Presidente cuya gestión quedó asociada a la pandemia. La continuidad de las clases escolares en forma presencial indica que el mandatario tiene voluntad de corregir lo que hizo mal el año pasado. Aunque no pueda evitar que, cada vez que emite un mensaje, sea para dar malas noticias.

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