El viraje de Carlos Zannini: del bajo perfil a liderar la avanzada contra Larreta

POLÍTICA Por Candela Ini
El procurador del Tesoro formuló tres presentaciones en la última semana y tomó un rol protagónico en la pelea contra el larretismo por las clases presenciales
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El procurador del Tesoro, Carlos Zannini, levantó su perfil y cobró, en la última semana, la visibilidad y el protagonismo que esquivó desde que asumió como el jefe de los abogados del Estado. Este viraje se hizo explícito en sus presentaciones judiciales y tuvo un destinatario claro: el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta. 

Zannini, una de las espadas jurídicas de la vicepresidenta Cristina Kirchner, se encargó puntillosamente de atacar, durante el año pasado, uno de los frentes más preocupantes para el expresidente Mauricio Macri: el concurso de la empresa Correo Argentino. Todavía se ocupa de ese frente, y de querellar contra Macri y sus exfuncionarios por el endeudamiento con el Fondo Monetario Internacional. Pero ahora quedó a cargo de defender, ante la Corte Suprema, el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) redactado por quien ocupa el cargo que él tuvo durante años, la secretaria Legal y Técnica. Vilma Ibarra.

En tan solo una semana, Zannini acudió al fuero contencioso administrativo federal para impedir la presencialidad en las escuelas de la Ciudad de Buenos Aires, planteó la incompetencia de la Corte Suprema para mediar en el conflicto por el recorte de los fondos coparticipables, y dilató la presentación de la respuesta ante el máximo tribunal para defender el DNU que suspendió las clases presenciales.

La Corte le corrió vista al Estado nacional para defenderse de la demanda porteña el martes pasado y le fijó un plazo máximo de cinco días. El tiempo para responder a la demanda presentada por Rodríguez Larreta ante la Corte se convirtió en un activo.

En el Gobierno admitieron que no hay apuro para responder, y Zannini coordinó con distintas áreas de la gestión la elaboración de esa defensa, que tendrá argumentos aportados por la ministra de Salud, Carla Vizzotti, y por Vilma Ibarra. El tiempo corre hasta las primeras dos horas hábiles del martes y la presentación, dijeron fuentes oficiales a LA NACION, será digital. Recién a partir de esa presentación los ministros de la Corte podrán comenzar a deliberar. Si la aplicación del DNU culmina el viernes, la cuestión podría devenir abstracta.

La Procuración del Tesoro trabaja con los abogados de jefatura de gabinete y con los de Legal y Técnica. Con Santiago Cafiero Zannini forjó un buen vínculo, y según afirmaron a LA NACION fuentes de la jefatura de Gabinete, hablan por teléfono seguido. El procurador del Tesoro también habla con Alberto Fernández y su jefe de asesores, Juan Manuel Olmos, aunque su vínculo más estrecho sigue siendo con la vicepresidenta Cristina Kirchner.

Los argumentos serán los que ya brindó el Gobierno cuando buscó invalidar el fallo de la Justicia porteña en el fuero contencioso administrativo federal: que el DNU está motivado por una cuestión sanitaria y no educativa, y que los medios para que las escuelas estén abiertas aumentan la contagiosidad.

En el pedido de inhibitoria presentado por Zannini para interrumpir las clases en la ciudad se aludió al fallo porteño como un “escándalo jurídico” y de una “gravedad institucional”. A raíz de esa presentación, el juez contencioso administrativo Esteban Furnari dejó sin efecto el fallo de la Cámara Contencioso Administrativo de la Ciudad a favor de las clases presenciales y envió la causa a la Corte Suprema de Justicia. Pero el larretismo desoyó ese fallo y las escuelas porteñas siguieron abiertas.

En tanto, mientras Vizzotti trabajó con Zannini en la presentación del escrito ante la Corte, la ministra debió responder la semana pasada a la Justicia federal el pedido formulado por la jueza María Eugenia Capuchetti respecto de la lista de 70 vacunados que elaboró la Casa Rosada cuando estalló el escándalo del “vacunatorio vip”. Capuchetti le preguntó al ministerio conducido por Vizzotti si todos ellos estaban o no contratados por la cartera de Salud. Zannini fue vacunado bajo la condición de “personal de salud”.

Para la contienda con la ciudad de Buenos Aires por el recorte de fondos, Zannini envió a la audiencia en la Corte tres abogados de la Procuración del Tesoro. Horas antes de la audiencia entre los representantes porteños y los del Estado Nacional, que finalmente se hizo el miércoles pasado, Zannini planteó que la Corte no era competente para resolver la disputa sobre los fondos, una posición que el máximo tribunal rechazó in limine. El larretismo celebró ese rechazo casi tanto como la convocatoria a la audiencia.

Candela Ini para La Nación

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