nminente: Argentina hoy puede caer a economía "de frontera": ¿cómo pegará en el mercado si se confirma?

ACTUALIDAD Por Pilar Wolffelt para Iprofesional
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La calificadora de riesgos Morgan Stanley Capital Internacional (MSCI) lleva adelante el proceso de revisión anual de sus clasificaciones de mercado y este mismo jueves dará a conocer los resultados. Así se develará finalmente la gran intriga respecto de si la Argentina deja de ser mercado emergente y se convierte en uno de frontera o no. 

Hace semanas que los analistas vienen hablando de esto y el gran dilema que hay de fondo es cómo puede afectar a la economía local, a la dinámica de inversiones y la cotización de los bonos y acciones nacionales el hecho de que el país caiga de categoría.

El consultor especializado en servicios financieros Marcelo Bastante señala que, con la salida del default, en 2016, y con la eliminación de las restricciones cambiarias, en 2017, muchos fondos de inversión internacionales habían tomado fuerte posición en los bonos argentinos emitidos por la administración anterior.

Pero, con la reversión del flujo de capitales que se dio a partir de abril/ mayo 2018, hubo muchos fondos que no pudieron deshacer sus altas posiciones de esos bonos y una vez que Argentina volvió a restructurar su deuda en 2020, estos fondos de inversión no pudieron recuperar el dinero invertido, dado que al emitirse post-default siguen con una paridad muy baja.

"Esto hace que ahora todavía haya jugadores internacionales que tienen posición de bonos argentinos y, dado que la experiencia que tuvieron en el período 2016-2020 no ha sido buena, no hay margen para que sigan sumando posición en esos instrumentos", informa.

Por otro lado, el especialista señala que los bonos post-default emitidos en 2020 hoy cotizan con paridades de entre el 35% y 40% y rinden una TIR de entre 17 y 19%, con un riesgo país que supera los 1.500 puntos. "Es decir que se trata de valores extremadamente bajos para un país que acaba de restructurar su deuda", resume.

Así, anticipa que no ve margen para que haya una caída mayor en los valores de cotización, pues los fondos que se quedaron con los bonos van a apostar a su recuperación, ya que, si venden hoy a estos valores extremadamente bajos, lo tienen que realizar a pérdida.

En consecuencia, Bastante considera que, "si es que Argentina pasa de emergente a frontera, no generará variaciones importantes ni en el flujo de capitales externos que recibe, ni en la cotización de los bonos".

Un elemento clave: la composición del mercado

Ezequiel Estrada, director de Ficonomics, coincide en señalar que el efecto en la economía será "nulo".  Considera, sin embargo, que "si se da dicha recalificación, se deberá en parte a la imposibilidad de acceder a distintos activos locales producto de los controles de cambios y lo que habrá que ver es, si el país queda en mercado de frontera, es con que composición lo hace".

Por otro lado, anticipa que no deberíamos ver una fuerte venta de todos los activos argentinos, ya que "son muy pocas las empresas que componían este índice". Sucede que, según detalla, actualmente, el país está dentro de un índice en donde compite contra otros países tales como China, Corea del Sur o Taiwan, por lo cual su participación dentro de este índice es muy chica y los activos argentinos que componen el MSCI Argentino son Globant, Adecoagro e YPF, que –según estrada- "no son representativos del país". 

Con un diagnóstico similar, aunque desde una perspectiva diferente, el economista Fabián Medina asegura también que "el hecho de que Argentina pase a ser economía de frontera no afecta mucho al país" y asegura que esto se debe a que, "en los hechos, nunca dejamos realmente de serlo".

Señala que, "aunque nos hayan recalificado hace algunos años, ser de frontera significa tener títulos públicos a muy corto plazo y a muy alta tasa" y que, cuando Argentina era mercado emergente emitió las Leliq, que eran bonos a siete días, con una tasa interés altísima.

Así, para él, si se da este cambio finalmente, "no va a afectar el nivel de tasa y, al no tener libre entrada y salida del mercado único y libre de cambio, no veo que pueda haber una salida muy grande de dólares, que es lo que podría generar agujeros muy grandes en la economía".

Aunque no es determinante, no es una buena noticia

No obstante, el economista Christian Buteler, especialista en el mercado de capitales, anticipa que caer a un mercado de frontera desde la categoría de emergente significaría "un downgrade", que indicaría que Argentina entra en un conjunto de países con una economía más volátil, más riesgosa.

"Es, sin dudad, entrar en una categoría inferior. Sería mucho mejor ser una economía emergente o desarrollada. Esto implica que el país va a ser elegible para otro tipo de fondos: más especulativos, más chicos y que buscan una rentabilidades más altas por tratarse de economías más volátiles", describe Buteler.

Así las cosas, igualmente, coincide en que no va a haber un sacudón fuerte para los mercados locales, sobre todo porque "ya están en niveles muy bajos". "La Argentina ha tenido una recuperación en los últimos días, pero está muy barata, no creo que se deprecie más, ni tampoco que se aprecien los bonos", asegura.

Y su colega Diego Martínez Burzaco, Head of Research de Inviu, también apunta en este sentido al mencionar que, "es algo negativo porque vamos a una categoría donde están los mercados más ilíquidos del mundo, con baja calidad institucional y desinterés por parte del mundo inversor". 

Quita previsibilidad a futuro 

Así, coincide en que, en el mediano plazo es algo negativo, tal como lo sostiene Claudio Caprarulo, economista principal de Analytica, cuando sostiene que "en el corto plazo puede implicar que más empresas argentinas pueden estar en consideración de los fondos que pueden tener interés en este tipo de mercados", pero advierte que es una mala noticia porque implica que el país pasa a ser menos previsible de lo que era hasta ahora y con menores proyecciones hacia el futuro.

"De cara a las negociaciones con el Fondo Monetario Nacional y el Club de Paris, que requiere que nuestro país tenga mejores posibilidades de acumular dólares y más previsibilidad, pasar a ser ‘de frontera’ va en contraposición de estos propósitos", sostiene Caprarulo.

Igualmente, lo que menciona es que se trata de una empresa privada que cambia la calificación y que es la misma empresa que elevó al país de ser "de frontera" a "emergente" en 2018 y, aun cuando el país ya había pedido el rescate al Fondo Monetario y atravesó una crisis fuerte, lo mantuvo durante estos años en esa categoría. Así, si bien es un dato de importancia, relativiza de algún modo los fundamentos iniciales de la recategorización de hace tres años y de la actual, en un contexto en el que el Gobierno está tratando de dar mensajes positivos hacia los organismos internacionales de crédito.

En este sentido, queda claro que, si se hace realidad esta caída en la calificación, como se espera que suceda, es un dato negativo, pero no va a tener un resultado inmediato negativo en la economía local dadas las condiciones actuales de la economía argentina. El principal efecto negativo será realmente una mayor imprevisibilidad para el futuro y peores condiciones para el acceso al financiamiento internacional.

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