Santa Fe es una plaza electoral clave para afianzar o no el autoritarismo kirchnerista

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Con el cierre de alianzas electorales en las distintas provincias del país y la presentación de los candidatos, el sábado próximo, arranca la carrera hacia los comicios legislativos de noviembre, previa escala en setiembre con las elecciones primarias. El oficialismo, consciente de que su principal activo es la unidad de todos sus sectores internos, competirá con listas únicas en casi todo el territorio. Su principal oponente, Juntos por el Cambio, también selló la unidad en 20 de los 24 distritos, aunque lo más probable es que se celebren elecciones internas en provincias clave como Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba.
 
Santa Fe será una plaza clave en la renovación parlamentaria que se viene; el kirchnerismo tiene fundadas esperanzas de que podrá no sólo renovar sus bancas en juego sino, incluso, arrebatarle un escaño a Juntos por el Cambio. El Frente de Todos está a sólo siete bancas de obtener la mayoría en la Cámara de Diputados: por esa razón, el desempeño electoral en la provincia que comanda el gobernador Omar Perotti es seguido con mucha atención por Alberto Fernández y Cristina Kirchner.

Aquí se ponen los tres senadores del distrito y nueve diputados nacionales; de estos últimos, tres corresponden al Frente de Todos; cinco a Juntos por el Cambio y uno al Frente Progresista Cívico y Social. Fallecido el exgobernador Miguel Lifschitz, el máximo referente del Frente Progresista, todo indica que la disputa se concentrará entre el oficialismo provincial y Juntos por el Cambio.

 En el peronismo santafecino sus principales dirigentes ultiman esfuerzos para conseguir una lista de unidad. La lista de candidatos al Senado genera tensiones: los actuales senadores María de los Ángeles Sacnun –de excelente vínculo con Cristina Kirchner- y el perottista Roberto Mirabella apuestan a renovar sus bancas. Sin embargo, aparece un tercero en discordia: el actual ministro de Defensa y exdiputado Agustín Rossi, quien cuenta con el visto bueno del presidente Alberto Fernández y del hijo de la vicepresidenta, Máximo Kirchner.

 “Mirabella y Sacnun son dos buenos referentes, pero no llegan al 30% de conocimiento según marcan las encuestas. En cambio, Rossi tiene mucho mayor rodaje en la provincia. De eso hablaron Perotti y Alberto (Fernández) cuando se reunieron en Olivos”, confió a AIRE un dirigente muy allegado al actual ministro de Defensa.

Las negociaciones por las candidaturas serán intensas en los próximos siete días, cuando vence el plazo para la presentación de las listas. “Si juega, Agustín competirá por una banca en el Senado. Perotti puede insistir en colocar allí a Mirabella, pero se quedará sin delegados suyos en la lista de diputados. Como sucede ahora”, indican en el peronismo santafecino.

 En Juntos por el Cambio, en tanto, el mosaico está por demás dividido y todo indica que habrá elecciones primarias entre cuatro listas: para el Senado competirían Federico Angelini y Amalia Granata –que cuentan con el aval de Horacio Rodríguez Larreta-; Carolina Losada-Dionisio Scarpin; el ex intendente de Santa Fe, José Corral, y Maximiliano Pullaro. Los precandidatos a la Cámara de Diputados son, respectivamente, Luciano Laspina, Mario Barletta, Roy López Molina y Gabriel Chumpitaz.

 El Frente Progresista –que recuperó el nombre de “Frente Amplio Progresista”, el sello que postuló al fallecido exgobernador Hermes Binner como candidato presidencial- incorporó como flamante aliado al actual intendente de Rosario, Pablo Javkin, y todo hace prever que allí habrá elecciones internas. El socialismo postulará como precandidata a senadora nacional a la actual diputada provincial Clara García, mientras que Javkin hará lo propio con Rubén Giustinianni, de conocida trayectoria legislativa por su paso por el Senado y la Cámara baja.

Los distintos referentes nacionales siguen con atención las negociaciones en Santa Fe. Alberto Fernández confía en un triunfo, aunque ajustado, en el territorio de Perotti para contrarrestar las derrotas seguras en Capital, Córdoba y Mendoza. Buenos Aires, por la cantidad de bancas en juego, es el distrito donde oficialistas y opositores depositarán sus mayores esfuerzos de campaña.

 La estrategia, como ya adelantó AIRE, se fundamentará en dos ejes clave: el primero, acelerar la campaña de vacunación con la expectativa de contar con la mayoría de la población inoculada con la primera dosis contra el covid antes de las primarias. La donación de más de tres millones de vacunas Moderna por parte de Estados Unidos y la producción, en la Argentina, de ambos componentes de la vacuna rusa Sputnik fueron las dos buenas noticias con las que el Gobierno procuró neutralizar el golpe que le asestó la cifra de 100.000 muertos que ya causó la pandemia en el país.

El otro eje será abrir el grifo del gasto público para reforzar los flacos bolsillos de la clase media, golpeada por los efectos económicos de la pandemia. Habrá más subsidios, un nuevo bono a los jubilados y, en estos días, comenzará el cobro retroactivo de lo abonado por el impuesto a las ganancias.

 Un tercer eje también asoma en la campaña: la embestida judicial contra Mauricio Macri. El fiscal Claudio Navas Rial impulsó ayer la investigación de la denuncia presentada por el Gobierno por el presunto contrabando de armamento a Bolivia y enumeró como imputados en el caso a Macri y a sus exministros Patricia Bullrich (Seguridad) y Oscar Aguad (Defensa).

 La grieta, una vez más, será protagonista en la próxima campaña electoral.

Con información de Aire de Santa Fe sobre una nota de la periodista LAURA SERRA

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