Menor ingreso de dólares, de recaudación y mayor exigencia fiscal dominan el panorama

ECONOMÍA Por Fernando Nolé para Perfil
05-mecon

El menor ingreso de dólares estacional que se está registrando, sumado a un rendimiento más austero en la recaudación impositiva por precios más bajos en los granos está empezando a presionar cada más sobre el balance de las cuentas públicas en la primera parte del segundo semestre, sumado a un panorama donde los inversores empezaron a mostrarse más reticentes de prestarle recursos al Estado. 

Ese es el cuadro de situación que advirtieron algunos consultores económicos en estas últimas horas, después de observarse que la cotización de la soja, por ejemplo, en el mercado de Chicago vuelve a tener tendencia declinante, lo cual impactará en la recaudación tributaria, encima con un nivel de gasto que comenzó a aumentar en forma esperada, teniendo en cuenta que se acercan las elecciones primarias de septiembre.

El punto central para determinados analistas económicos es cómo hará el Ministerio de Economía para financiar el mayor déficit fiscal que se viene con un mercado que está demostrando cada vez más desconfianza.

Especialistas aseguran que Argentina no logra recuperar el interés de los inversores

Sobre este punto en particular, la consultora y economista María Castiglioni resaltó que “el desafío es importante, porque el tema se concentra en cómo se enfrenta el déficit con menor recaudación sin tener que recurrir a una fuerte expansión de la emisión monetaria”.

“Además, el mercado está en alerta y eso se pudo comprobar en la licitación de ayer”, recalcó Castiglioni.

Justamente, la economista hacía referencia a la primera licitación de deuda que hizo Economía en agosto, en donde se pudo captar unos 146 mil millones de pesos para cubrir vencimientos en los próximos días por 225 mil millones de pesos, dando una muestra de un resultado poco optimista de la operación, que reflejó los reparos que empezaron a evidenciar los inversores sobre la opción de prestarle al Estado.

Para Castiglioni la actual situación “era esperable, porque se sabía que a partir del segundo semestre iba a observarse menor ingreso de dólares, de recaudación y mayor gasto”.

“Hay una mayor presión en cuanto al déficit y también en lo monetario, y esto último de hecho, está impactando en las reservas del BCRA de manera negativa”, recalcó la especialista.

Por su parte, David Miazzo, economista de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de la Argentina, lo que se observa ahora “es el viento de cola que se registró en el primer semestre, ahora no va a estar”.

“En el primer semestre el Gobierno tuvo un ingreso de divisas de 20 mil millones de dólares por granos y subproductos, que fue récord. Eso por motivos estacionales ahora no lo va a tener, lo cual ya está impactando en lo fiscal y también en lo monetario”, recalcó Miazzo.

De allí es que el especialista puntualizó que la tranquilidad cambiaria que se observó en el primer semestre ahora está empezando a cambiar, en función de un menor ingreso de divisas.

“Esto está influyendo en una mayor firmeza de los tipos de cambio bursátiles, en el paralelo y por eso también el mercado se muestra más duro a la hora de prestarle al Estado. Si el mercado percibiera que van a ingresar dólares adicionales en valores similares al primer semestre, las posibilidades de financiamiento del Estado mejorarían considerablemente”, concluyó.

Transferencias a las provincias 

A su vez, dentro de este contexto y con la presión de la fecha de las elecciones que se va acercando, el Gobierno no tiene más remedio que incrementar el gasto, y eso incluye las transferencias a las provincias.

Precisamente, el Estado Nacional envió en julio a las 23 provincias y la Ciudad de Buenos Aires un total de $277.428 millones en concepto de Coparticipación Federal de Impuestos y otras leyes especiales, lo que significó un incremento interanual nominal del 59,4% y real del 5,1%.

Según el último informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), la evolución de julio se compuso de una suba real del 7,6% al 9% en el conjunto de las provincias y una baja del 55,4% en el caso del distrito porteño, afectado por el recorte a la coparticipación dispuesto en septiembre del año pasado.

En el acumulado de los primeros siete meses del año, los giros de la Nación a las 24 jurisdicciones alcanzaron a $1.845.305 millones, un 62,5% más que en igual período del año anterior.

En términos reales ello representa un crecimiento acumulado del 11,4%, con una caída del 53,9% en el caso de la Ciudad de Buenos Aires.

IARAF precisó que, si se excluyera al distrito porteño del cálculo, el aumento de las transferencias en julio para el resto del país fue del 8,4%, en tanto en el acumulado de los primeros siete meses alcanzó al 15%.

Los porcentajes de julio y del acumulado de siete meses muestra una ligera atenuación del incremento real, debido a las diferentes bases de comparación que representaron los primeros meses de la pandemia de coronavirus.

Te puede interesar