Los intentos por fomentar el consumo y mejorar el salario aún no se ven en los números

ECONOMÍA Por Camila Dolabjian para La Nacion
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Los expertos en el mercado laboral estiman que este año los salarios podrían volver a quedar unos puntos abajo de la inflación, pese al esfuerzo oficial por mejorar el poder adquisitivo y fomentar el consumo a meses de una elección. 

Varios especialistas proyectan que los salarios quedarán entre cuatro y cinco puntos, en promedio, por debajo de la inflación en 2021. Si bien en mayo se registró el menor aumento en los sueldos del año, se espera que en los próximos meses crezca acompañado las reaperturas de las negociaciones salariales. “Tuvieron que reabrir las paritarias para ir ajustando al 50% de inflación y este reajuste traerá más inflación. Es como un gato que se persigue la cola. Se genera un espiral”, dijo Jorge Colina, de Idesa.

Ayer, el Sindicato de Comercio reabrió su paritaria y el aumento consensuado llegó al 42%. Esta negociación implicó que se agregue unos nueve puntos básicos al 32% acordado en abril. A principio de año, se proyectaba una inflación de 30%. Con el panorama más claro sobre un acumulado cercano al 50%, los gremios están pidiendo rever los acuerdos para 2021.

Los datos oficiales aún no muestran ese intento del Gobierno de inflar los salarios. Éstos registraron en mayo una suba con relación al mes pasado de 2,8%, según el último informe del Indec. Se trata del incremento más bajo en los primeros cinco meses del año, que acumularon un aumento en ese ítem del 20,1%. En contraste, la inflación fue de 3,3% en mayo y de 21,5% entre enero y ese mes.

Por sexto mes consecutivo, los salarios del sector público corren de atrás con relación a los del sector privado registrado. “El índice de salarios total registrado acumuló, en los últimos doce meses, un aumento de 40,7%, como consecuencia de un incremento del 43,3% del sector privado registrado y un aumento del 36,2% del sector público”, explicaron los técnicos del organismo estadístico.

Según los especialistas, a pesar del impacto de la pandemia en la economía real, debido a la continuidad de las restricciones a los empleadores como la prohibición de despido, la garantía parcial del salario a través del ATP y la doble indemnización, entre otras, los salarios del sector privado están perdiendo menos contra la inflación.

“Esta asimetría [entre los trabajadores registrados y no registrados] se profundizó con la apertura de paritarias que apuntaló, otra vez, el poder adquisitivo de los empleados registrados. En contraste, los salarios del sector público continúan atrasados con relación al privado y mantienen su pérdida frente a la inflación”, explicaron desde Ecolatina en un informe.

“Este año continúa una tendencia de 2020, que es el ajuste de caja estatal en sueldos públicos y jubilaciones. Están haciendo una restricción fiscal en los ámbitos que mayor discrecionalidad permiten, como salarios”, dijo Juan Luis Bour, economista de FIEL a LA NACION.

Por otra parte, el sector informal sigue siendo el más castigado. “Los datos del Indec muestran que dos millones de personas perdieron el empleo en la informalidad el año pasado y este año, 500.000 no volvieron a trabajar ni están buscando hacerlo. Tiene que ver con una caída de la demanda de trabajo por el cierre de muy pequeños comercios, por ejemplo”, dijo Colina. En mayo, los salarios del sector no registrado tocaron su punto más bajo en doce meses, con un aumento del 0,9%.

La reapertura de paritarias tan cerca de los cierres originales, en vez de la implementación de cláusulas gatillo o renegociaciones, pone en evidencia la intención del Gobierno de fomentar el consumo en los meses preelectorales. Esta semana, se anunció la continuación del plan Ahora 12 con más productos incluidos y financiaciones de hasta 30 cuotas.

“En términos de demanda, esta configuración de las recomposiciones alentará la recuperación de la demanda de bienes no básicos y servicios, los consumos de los deciles mejor ubicados. En números, los tres deciles más altos destinan casi un 75% de sus ingresos a compras ‘no indispensables’”, explicó Ecolatina en el informe.

“En cambio, al bajar en la pirámide y analizar al 30% más pobre, se verifica que este porcentaje está cerca del 40%. En consecuencia, es probable que las ventas de estos rubros, las más golpeadas durante el año pasado, empiecen a recuperarse en la segunda mitad del año –vacunas y caída de contagios y restricciones mediante–”, agregó.

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