¿Funcionará el “plan manotazo” de pisar al dólar y emitir muchos más pesos?

ECONOMÍA Por Daniel Fernández Canedo para Clarin
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El nivel de incertidumbre que envuelve a los funcionarios del Gobierno es sorprendente. 

Todavía en shock por el resultado de las PASO del domingo, ninguno arriesga opiniones categóricas respecto a qué medidas tomar en las próximas horas, con una excepción: la del titular del Banco Central, Miguel Pesce​, quien tiene como misión principal cuidar las reservas de divisas.

El mensaje que emiten desde el Central es que no habrá cambios en el cepo, y que habrá dólares para continuar con la norma vigente de que se pague lo que se importe en forma efectiva.

En el Ministerio de Economía, mientras tanto, la tensión va en ascenso y si bien el ministro sabe que el presidente Alberto Fernández se resiste a reemplazarlo, también conoce que tanto la vicepresidenta Cristina Kirchner como La Cámpora y Sergio Massa están pidiendo su relevo.

El "apoyo" más contundente que recibió Martín Guzmán​ para continuar en su cargo fue la crítica a su gestión del ex vicepresidente Amado Boudou. La grieta interna en el Frente de Todos comenzó a cobrar cuerpo y la vicepresidenta se mantiene en silencio.

En la Casa Rosada empezaron a bosquejar el plan de los 60 días o "manotazo" que se inscribe dentro de los esperable: aumentos para jubilaciones y de salario mínimo, y pagos adicionales para los beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo, además de ampliación de los planes de consumo Ahora 12 y 18​.

A ese paquete se suma la continuidad del cepo cambiario,​ con el dólar oficial creciendo bien por debajo de la inflación en el intento de que contenga la suba de los precios de los alimentos y los índices del INDEC hasta fin de año.

Si bien no tendría espalda hoy para hablar de logros, Guzmán busca que se reconozca que el 2,5% de la inflación de agosto fue producto de su política de anclar al dólar.

Ahí un punto sensible es que, a pesar de que el Banco Central destinó más de US$ 800 millones en las últimas semanas para tranquilizar al mercado, la brecha entre el dólar mayorista y el blue sigue en 85% a pesar de la respuesta favorable que el mercado le dio al resultado de las PASO del domingo.

Aunque en voz baja, en el Gobierno reconocen como un activo que el triunfo de la oposición en las Primarias, a diferencia de lo que hubiese sucedido si triunfaba el kirchnerismo, transmite más calma que tensión a los operadores financieros y al dólar.

En la nube de incertidumbre que se vive en el Palacio de Hacienda, al punto que este martes se dudaba sobre si efectivamente se enviaría el Presupuesto 2022 al Congreso en las próximas horas, surgió con claridad una certeza: la esencia del plan de 60 días será un mayor nivel de emisión de pesos y ahí surgieron otras dudas.

De acuerdo a los límites que establece la Carta Orgánica, quedarían unos $800.000 millones de adelantos transitorios que el Banco Central le podría pasar al Tesoro de Guzmán hasta fin de año.

Ese monto es importante, pero, tal vez, resultaría insuficiente para las necesidades políticas del Gobierno, con lo que el Tesoro debería recurrir a un mayor endeudamiento en el mercado interno (que le viene resultando esquivo al ministro) o tomar otros caminos.

Los economistas se enfocan hacia el ingreso extraordinario de Derechos Especiales de Giro que otorgó el Fondo Monetario para la atención de la pandemia de coronavirus y que la Argentina, hasta este martes, tenía previsto destinar a pagarle al organismo comenzando el próximo 23 con el desembolso de unos US$ 1.900 millones.

Si el ala política del Gobierno demanda pesos en el intento de recuperar terreno en la elección legislativa del 14 de noviembre​, todo indica que Guzmán deberá conseguirlos.

El economista Federico Furiase, de Anker Latinoamérica, alertó sobre un artilugio contable usando los DEG del FMI al que podría recurrir el Gobierno para emitir más pesos hasta fin de año superando el límite que establece la Carta del Central.

El artilugio sería que, en vez de pagarle directamente al FMI, el Tesoro, contablemente, "podría colocar una letra intransferible para hacerse de las reservas que le permitan pagarle al organismo y vender los DEG al Banco Central contra emisión monetaria".

Así, por una magia contable, los DEG de FMI multiplicarían la capacidad de emisión del Central para cumplir con los designios de un gobierno derrotado y que tiene poco tiempo para jugar la revancha.

Como todo boceto, el "plan manotazo" necesitará de análisis, reajustes y de la opinión, en el oficialismo, de Cristina Kirchner, que históricamente dispuso contraatacar ante las derrotas​.

Después de perder la elección legislativa frente a Sergio Massa en 2013, la decisión de Cristina Kirchner fue acercarse a los organismos internacionales designar a un moderado como Juan Carlos Fábrega en el Banco Central (Axel Kicillof era ministro de Economía) y disponer una devaluación del peso para cambiar las expectativas. ¿Qué hará ahora?

El telón comenzará a correrse en las próximas horas y las circunstancias son muy distintas y no sólo por la pandemia. Los dólares que quedan en el Banco Central son escasos para pensar en aventuras distribucionistas, y la experiencia indica que cuando hay muchos pesos dando vuelta, la inflación o el precio de los dólares libres lo reflejan y en forma acelerada.

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