Hallaron los restos del avión desaparecido en Rusia junto a los cadáveres de los seis ocupantes

Las autoridades de Rusia han confirmado este jueves el hallazgo de los cadáveres de los seis ocupantes de un avión de carga siniestrado el miércoles en los alrededores de la ciudad de Jabarovsk, situada en el sureste del país.

“Todos los tripulantes murieron. Sus restos fueron hallados”, han señalado fuentes de los servicios de emergencia rusos citados por la agencia de noticias Sputnik. Los equipos de rescate han logrado acceder al lugar del siniestro a las 19.55 horas (11.55 GMT).

Horas antes, la dirección de las reservas del Territorio de Jabarovsk y el departamento local del Comité de Investigación de Rusia habían confirmado el hallazgo de los restos del aparato, un AN-26 de carga, sin que por ahora se conozcan las causas del accidente.

El avión siniestrado pertenece a la empresa Flight Inspections and Systems, especializada en las pruebas de sistemas aeronáuticos, y realizaba un vuelo técnico para verificar el funcionamiento de unos dispositivos de seguridad en el aeropuerto de Jabarovsk cuando desapareció de los radares.

 Los aviones utilizados en el extremo oriente ruso suelen ser aparatos sin mantenimiento

Según el ministerio de Emergencias, el avión desapareció a 38 kilómetros de la ciudad de Khabarovsk, “presumiblemente” sobre la reserva natural de Khekhtsir. “Según los datos preliminares, había una tripulación de seis personas a bordo”, que realizaban un vuelo de prueba, añadió el ministerio, citado por las agencias de prensa rusas.

El An-26 es un avión de transporte de carga mediano producido por el constructor soviético Antonov en los años 1970-1980, que sirve principalmente para el transporte de carga civil o de tropas y equipo militar.

ANTECEDENTES

Rusia, que era conocida por sus accidentes de aviación, ha mejorado la seguridad en el tráfico aéreo desde los años 2000, cuando las principales compañías del país abandonaron sus vetustos aparatos soviéticos por otros más modernos. Pero aún hay falta de mantenimiento y normas laxas de seguridad, por lo que el país registró varios accidentes aéreos mortales en años recientes.

 Imagen de archivo: caja negra de un avión

El último ocurrió en julio de este año cuando un Antonov An-26 de diseño soviético, volaba desde la capital de la región, Petropavlovsk-Kamchatsky, hacia a la pequeña ciudad de Palana dejó de transmitir. El avión llevaba 22 pasajeros y seis miembros de la tripulación. Ninguno sobrevivió.

En mayo de 2019 cuando un Sukhoi Superjet de la aerolínea rusa Aeroflot se accidentó al aterrizar y se incendió en la pista de un aeropuerto de Moscú, dejando 41 muertos.

En febrero de 2018, un Antonov An-148 de Saratov Airlines se estrelló poco después del despegue cerca de Moscú, matando a las 71 personas que iban a bordo. Una investigación determinó que la causa del accidente fue un error humano.

También son frecuentes en Rusia los incidentes no mortales, que obligan a desviar vuelos o a realizar aterrizajes de emergencia, normalmente por problemas técnicos.

 Imagen de archivo: accidente aereo en Rusia

En agosto de 2019, un avión de Ural Airlines, con más de 230 personas, realizó un aterrizaje casi milagroso en un campo de maíz cerca de Moscú después de que un motor succionara unos pájaros durante el despegue.

En febrero de 2020, un Boeing 737 de Utair con 100 personas a bordo se estrelló en el norte de Rusia por un problema de su sistema de aterrizaje, sin que hubiera víctimas mortales.

El transporte aéreo también está sujeto a condiciones de vuelo a menudo difíciles en las regiones del Ártico y el extremo oriente, donde los aviones y helicópteros son el medio de transporte más usado para llegar a ciudades y pueblos remotos.

Fuente: Infobae

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