Joe Biden suspendió un viaje a Chicago y se quedará en Washington para negociar la aprobación de su agenda económica en el Congreso

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, canceló un viaje que tenía previsto hacer este miércoles a Chicago para centrarse en las negociaciones sobre su agenda económica en el Congreso, según informó la Casa Blanca.

Biden “permanecerá en la Casa Blanca mañana para seguir trabajando en el avance de estas dos leyes para crear empleos, hacer que crezca la economía y realizar inversiones para las familias, en lugar de obsequios a los ricos y las grandes corporaciones”. 

El viaje de Biden a Chicago, que tenía el foco en la campaña de vacunación, será reprogramado.

La decisión de Biden es una señal de la importancia que la Casa Blanca da a las negociaciones en el Congreso, donde los republicanos se niegan a llegar a un acuerdo con los demócratas y los demócratas, a su vez, están divididos entre moderados y progresistas.

 El senado rechazó en dos oportunidades aumentar el techo de endeudamiento

Por su parte, el líder republicano en el Senado estadounidense, Mitch McConnell, bloqueó este martes un nuevo intento de los demócratas para aprobar un aumento del techo de endeudamiento y evitar que EEUU incurra en una suspensión de pagos de la deuda nacional el 18 de octubre.

La noche del lunes el senado había dado una primera negativa a esta medida, en un intento dificultar la aprobación de la agenda económica del presidente, Joe Biden, también tiene como consecuencia inmediata que los demócratas deben resolver dos fechas límite urgente en materia fiscal.

La negativa de McConnell significa que los demócratas tendrán que buscar otras opciones para aumentar la deuda.

“No había ninguna posibilidad de que los republicanos hicieran un esfuerzo para ayudar a los demócratas a conservar su tiempo y energía con el fin de que puedan reanudar tan rápido como sea posible su embestida a través de un socialismo partidista”, arremetió despectivamente McConnell desde el hemiciclo.

Horas antes, el líder de los demócratas en el Senado, Chuck Schumer, había anunciado su deseo de llegar a un acuerdo con los republicanos para que los demócratas aprobaran el aumento del techo de deuda con una mayoría simple de 50 escaños sin tener que superar la barrera de 60 votos necesaria para la mayoría de leyes.

 El líder republicano en el Senado estadounidense, Mitch McConnell

Actualmente, el Senado está dividido en 50 escaños para los republicanos y 50 para los demócratas, aunque los demócratas tienen la mayoría porque cuentan con el voto del desempate de la vicepresidenta, Kamala Harris, que ejerce como presidenta de la Cámara Alta.

Los republicanos quieren que los demócratas utilicen un mecanismo legislativo llamado “reconciliación” que permite aprobar de forma excepcional proyectos con tan solo 50 votos.

Los demócratas, sin embargo, ya llevan semanas debatiendo entre ellos cómo usar este mecanismo para aprobar un gran plan de gasto social del presidente estadounidense, Joe Biden, por lo que añadirle el tema de la deuda resultará con toda probabilidad en más discusiones y demoras.

Por eso, ante la insistencia de los republicanos, varios demócratas de alto rango, incluido Schumer, dijeron este martes que esa opción no está sobre la mesa.

“Ir con la deuda a través del proceso largo, complicado y difícil de reconciliación con el límite de la deuda es muy, muy arriesgado”, avisó Schumer en declaraciones a la prensa.

 El Senado está dividido en 50 escaños para los republicanos y 50 para los demócratas, aunque los demócratas tienen la mayoría porque cuentan con el voto del desempate de la vicepresidenta, Kamala Harris (FOTO: REUTERS)

La secretaria del Tesoro estadounidense, Janet Yellen, advirtió este martes que EEUU podría incumplir sus obligaciones sobre el pago de la deuda el 18 de octubre.

Esta situación sobre el techo de deuda, que lleva a Estados Unidos al abismo cada pocos años, se produce porque el Gobierno gasta mucho más dinero del que obtiene a través de impuestos federales.

Solo en 2021, se estima que el Gobierno incurrirá en unos gastos de 5,8 billones y tendrá 3,5 billones de ingresos, lo que dejará un déficit de 2,3 billones, de acuerdo con la Oficina de Presupuesto del Congreso.

El Gobierno solo puede emitir deuda hasta el límite establecido por el Congreso, que tiene el poder de elevar ese techo según crea conveniente.

EEUU nunca ha tenido que recurrir a la suspensión de pagos de su deuda soberana, pero estuvo cerca en 2011 con Barack Obama en la Casa Blanca.

Entonces se desató un enorme caos en los mercados financieros, lo que llevó a que Standard & Poor’s rebajara la nota de solvencia del país.

Fuente: Infobae

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