El colapso de Lorenzetti

OPINIÓN Por Carlos ZIMERMAN
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Decía Fontanarrosa que las palabras no son buenas ni malas, son solo palabras y lo importante es el sentido que se les da a las mismas. 

Por ello "sos un hijo de puta" puede ser el peor de los insultos o el mejor de los halagos.

 
Desde que el viernes pasado el Doctor Ricardo Lorenzetti se despachó con una carta en donde hasta se daba el lujo de hablar de ética y moral, traté de buscarle un sinónimo a esas líneas, que en boca del expresidente de la Corte, al menos a mí me suenan muy poco creíbles y sinceras.

Busqué como calificarlas denodadamente y la realidad es que me costó, y mucho. Nunca encontré la palabra exacta que describiera la actitud del Doctor Ricardo Lorenzetti con su carta.

En mi opinión fue una misiva propia de alguien despechado y con rencor, alguien que no admitía la derrota y procuraba deslegitimar aún más la figura de un par que fue elegido legalmente.

El Doctor Ricardo Lorenzetti nunca advirtió el cargo que ostenta y el que ostentó en su momento.

 
Pasaron los días y el Doctor Ricardo Lorenzetti, muy reacio a dar notas, le concedió una al prestigioso periodista Luis Novaresio, oportunidad en donde quiso enmendar en parte su error dando un mensaje alentador con respecto al funcionamiento futuro de la Corte,  que a decir verdad, me cuesta mucho creer, entre una de las cosas, por su comportamiento.

Hace unos días, el Juez Rosatti le habló indirectamente al Doctor Ricardo Lorenzetti y manifestó que el juez que intenta ser político lo hace muy mal y en realidad no hace ni una cosa ni la otra. Sabias palabras de un magistrado que hoy es cuestionado por los macristas y los kirchneristas, pero que a nivel jurídico es intachable.

Al Juez Rosatti no se le conocen negocios ajenos a su labor de juez, nadie lo vincula ni con la titularidad de diarios y medios de prensa ni con la de la industria médica y nadie puede decir que sueña con ser el rey de ninguna monarquía.

 
El juez Rosatti es juez y ninguna otra cosa, por lo que sus palabras, gusten o no, sus sentencias, gusten o no, suenan creíbles y no influenciadas.

Lorenzetti habló de más, se fue al pasto, quedó en offside y nada de lo buscado lo consiguió. Rosatti es el nuevo presidente de la Corte y Lorenzetti se quedó con las ganas. En esta pelea no hay cuestiones jurídicas ni ideológicas. solo egos personales y la imperiosa necesidad de querer demostrar "quien la tiene más grande".

Hoy encontré exactamente la frase que grafique la actitud del Doctor Ricardo Lorenzetti con su carta del día viernes pasado: ACTUÓ COMO UN BOLUDO.

 

El nuevo libro de un juez de la Corte que perdió el rumbo

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