Kevin Hanna, el joven que creó una app para aprender hebreo «en piloto automático»

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Cada vez más personas eligen emigrar a Israel. En 2021, la aliá aumentó un 31% respecto a 2020, lo que marca una tendencia global. Sin embargo, una de las cuestiones no menores al momento de viajar a Israel es el idioma.

Kevin Hanna pasó por esa experiencia. En 2018, Hanna emigró desde Argentina y se encontró rápidamente trabajando en un puesto donde le alcanzaba con el inglés. Sin embargo, la necesidad de aprender hebreo apareció por el lado social y profesional.

Así, Hanna trabajó en una app, Lazy Words, que te permite aprender el idioma «en piloto automático», sin tener que dejar de hacer nada de la vida cotidiana. En diálogo con AURORA, Hanna repasa los orígenes de la app, su funcionamiento y lo que depara el futuro.

Aurora: ¿Cómo es la génesis de la app Lazy Words?

Kevin Hanna: Cuando hice aliá, llegué sin saber nada de hebreo. Intenté ir al ulpán, pero como yo hablaba inglés, conseguí un trabajo que necesitaba solamente inglés. No me vi con la necesidad de aprender hebreo. Podés sobrevivir en Tel Aviv sin hablar hebreo. El problema es que si no hablás el idioma, sos siempre un outsider, no podés meterte en la cultura, no podés hacer amigos, te quedás afuera. Construís un techo sobre tu carrera profesional y tu vida social.

A: ¿En qué año hiciste aliá?

KH: Enero de 2018. No hice aliá directo, vine por un programa de trabajo y me quedé con visa de trabajo. Hice aliá directamente desde Israel.

A: Cuándo llegaste, ¿ya te dedicabas anteriormente a la cuestión tecnológica o fue algo que surgió también a la par de esta necesidad?

KH: No, es algo que viene de hace mucho, yo estudié ingeniería informática en el Instituto Tecnológico de Buenos Aires, trabajé como desarrollador. Hoy soy product manager, soy el encargado de armar el producto, de decidir hacia dónde va un producto, cómo va a venderse.

A: ¿En qué te inspiraste para desarrollar Lazy Words?

KH: Fueron un montón de circunstancias. Primero, el hecho de estar muy ocupado con el trabajo y querer aprender hebreo, pero no tenía tiempo para ir a las clases. Esa fue la primera cosa. Después de chiquito veía un dibujito, El Laboratorio de Dexter, y hay un capítulo muy conocido en donde Dexter tiene un examen de francés al día siguiente. Y dice “no estudie, ¿cómo voy a hacer”. Entonces tiene una máquina que está toda la noche hablándole francés. Al final le sale mal porque se le traba la maquina, pero de esa idea que es “cómo voy a hacer para aprender este un idioma nuevo mientras duermo”… Hoy en día, más que dormir, estamos más tiempo conectados al teléfono y la computadora. También está eso. Y después, me di cuenta que los chicos pequeños de, por ejemplo, siete años, que hacen aliá con los padres aprenden muy rápido el idioma, sin darse cuenta. Entonces me pregunté, ¿cómo hacen? Lo que entendí es que es por contexto, por el día a día. Lo van aprendiendo. Se mezclaron todas estas ideas y se me ocurrió esta aplicación. Mientras estás navegando en internet, vas aprendiendo hebreo, de modo automático.

A: ¿La idea es expandir la app a más idiomas?

KH: Exacto, porque cuando armé la aplicación, era un prototipo. Era algo para mí, para aprender hebreo yo. Este año me asocié con un amigo, Esteban Kramer, que también es ingeniero, para poder armar Lazy Words como un producto, no sólo como un prototipo. Así queremos llevarlo a más lugares, y agregar idiomas y funcionalidades.

A: ¿Para quiénes está pensada la aplicación? ¿Se puede usar sin ningún tipo de conocimiento del idioma?

KH: Es una muy buena pregunta. Definitivamente no es una aplicación para aprender desde cero. Es una aplicación de compañía que te ayuda en tus estudios, pero es para agregar a conocimientos previos. Tanto para inglés como para hebreo. Es muy útil si tomás clases para incorporar más palabras.

A: ¿Va agregando dificultad a medida que se usa?

KH: Hoy es un “producto mínimo viable”. Por ejemplo, estás en AURORA, y ciertas palabras se empiezan a traducir. Hoy por hoy son palabras útiles, las más usadas. Próximamente la idea es agregar dificultad y juegos para reforzar lo que más le cueste al usuario. Lo interesante es que con la app podés ver cuáles son las palabras que más te cuestan sencillamente.

 

A: ¿Han tenido contacto con profesores de lengua o lingüistas para mejorar la aplicación?

KH: Definitivamente es uno de nuestros próximos pasos, confío que trayendo personas con más expertise en idiomas  se puede mejorar mucho el aprendizaje.

A: ¿Qué es lo más importante que Lazy Words “destrabó”?

KH: Mirá, te doy un ejemplo. Este año mi objetivo era poder entender una conversación en el pasillo del trabajo en hebreo. Ese era mi objetivo para fin de año y puedo decir que ya hoy estoy entendiendo conversaciones, estoy pudiendo participar en las conversaciones. Obvio que son muchos factores, no digo que solamente la aplicación lo haya hecho, pero la aplicación me ayudó mucho. En esos momentos en el colectivo en los que igual estarías leyendo un blog, estás aprendiendo. Y no te das cuenta, y de repente hacés un click y te sorprendés de saber palabras. Ahí entiendo que estoy llegando a mi objetivo. Son “ajá moments”, en donde en mi cabeza se fusionan español y en hebreo y es muy loco.

A: ¿Creés que Lazy Words es one hit wonder o creés que vas a seguir trabajando en aplicaciones de este estilo?

KH: Hoy en día Lazy Words es un side-project, me ayuda a mejorar como profesional, a aprender hebreo, pero veremos dónde nos llevan las cosas.

A: Vamos con un ping-pong… ¿qué es lo más lindo de Israel?

KH: Es una pregunta con muchas respuestas. Yo cuando vine acá me termine enamorando de la vida acá y de cómo yo vivía acá. Las cosas pasan muy rápido, hay mucha energía, mucho empuje. En un año te cambió la vida, todo, es vertiginoso. A la vez, respetes o no shabat, se le da mucha importancia al día de descanso. Entonces todo pasa muy rápido pero a la vez te permitís descansar, es una forma sana de progresar, tomándose un respiro, apagando el teléfono. Otra cosa que me encanta es que vivís de vacaciones, estás cerca del mar, en la playa, lugares increíbles, podés ir a pasear, me parece muy bueno.

A: ¿Un desafío?

KH: A mí me encanta crear y armar cosas. Me encanta crear, sea una aplicación, tengo un podcast. Mi futuro y mi presente viene por ahí: armando cosas, poder compartirlas con los demás, generando valor en la vida de los demás. Va por ahí.

A: ¿Un libro?

KH: El Señor de los Anillos, toda la saga de Tolkien. La leí de chico y hace un mes leí todo desde el Silmarillion, otra vez. Fanatico.

A: ¿Una película?

KH: Star Wars, especialmente la cinco, El Imperio Contraataca.

A: ¿Música?

KH: Estoy muy fanático últimamente de poner en Spotify “Lo-Fi Beats”, me relaja mucho para trabajar.

A: ¿Una pasión?

KH: Crear.

Fuente: Aurora Israel

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