Adela Villanueva, la emprendedora que ha creado el Tinder para empresas

TECNOLOGÍA Por DANIEL OLLERO*
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Adela Villanueva

Está oscuro, hay ruido, luces de neón y música. Así nos encontramos con Adela Villanueva (Badajoz, 1982) que nos hace un hueco en medio del bullicio y de su apretada agenda. A primera vista parece que estamos en una discoteca o en algún tipo de macrofiesta. Sin embargo, el lugar en el que nos encontramos con ella es Slush, un evento de StartUps celebrado en Helsinki (Finlandia) con más pinta de festival de música que de reunión de negocios al que acuden grandes y pequeñas empresas de todo el mundo en busca de contactos y financiación.

Hasta esa fría Meca de los fondos de inversión ha viajado Adela para dar a conocer su "Tinder para empresas", tal y como ella lo resume. Una plataforma llamada Alkelio que aplica las dinámicas de funcionamiento de las apps para ligar, solo que, en lugar de para chico conoce a chica, sirve para que empresas grandes y pequeñas puedan hacer negocios juntas.

Una creación que llega después de que Adela recorriera medio mundo -"San Francisco, Nueva York, Singapur, Ginebra, París..."-, asesorando y consiguiendo financiación para más de 100 empresas y trabajando en varios proyectos de ciudades inteligentes.

Entonces, en uno de sus viajes acabó recalando en la prestigiosa universidad de Standford, en la que se formaron algunas de las mentes más brillantes de EEUU. Allí estudió Design Thinking, la filosofía empresarial que ha saltado a la fama después de que Steve Jobs la convirtiera en el mantra del funcionamiento Apple y gracias a la que han visto la luz algunos de sus grandes inventos como el iPhone.

"Fue una experiencia muy interesante. Vivía en literas, comía en una cocina comunitaria, a veces tenía que dormir en sofás de las propias startups", cuenta nostálgica. "Gracias a mi tiempo allí, me empapé del ambiente de Sillicon Valley con su emprendimiento y su creatividad", explica. Un año más tarde dio el salto a Harvard, donde estudió Private Equitiy y Ventrue Capital. Unas experiencias que le animaron a "mandar a tomar por saco" su trabajo para otros y en las que concibió su particular Tinder de los negocios.

Un Tinder para empresas que, lejos de ser una idea en abstracto, ya es una realidad en la que es posible cortejar o dejarse querer por grandes nombres como Channel, Nestle, Procter and Gamble o McDonalds, entre otros.

Uno de los problemas más habituales de las apps para ligar es que la gente utiliza Photoshop, exagera o, directamente, la persona que se encuentra detrás de un perfil no es ese atractivo muchacho de ojos verdes sino un señor de Vladivostok que juega a hacer la estafa del príncipe nigeriano.

¿Cómo evitar eso si en este caso se trata de empresas hablando de dinero? "Nos encargamos de verificar la veracidad de que tanto las startups como las empresas son quienes dicen ser y con una auditoría, de que realmente son capaces de ofrecer la tecnología que anuncian", explica Adela.

Para que las empresas puedan hacer Match en la plataforma de Adela deben rellenar un cuestionario similar al que existe en las apps de buscar pareja: quiénes son, qué buscan, qué problemas tienen, cómo los podrían solucionar, por cuánto dinero...

Entonces, Adela utiliza toda esa información para hacer los matches y buscar un porcentaje de coincidencia entre las distintas empresas. "A más alto el porcentaje, mejor", explica. "Significa que has encontrado con quien trabajar y hacer negocios", precisa.

Entonces, como ocurre en las apps de encontrar amoríos cuando hay feeling, una de las partes debe escribir a la otra.

Es aquí donde llega el quid de la cuestión de este particular Tinder. "Registrarse es gratis, pero para poder escribir a la otra empresa necesitas pagar para abrir conversación o comprar un bono", explica.

Finalmente, si hay feeling entre ambas partes también "se puede generar y firmar el contrato desde dentro de la plataforma", cuenta. "De este modo", prosigue, "negociaciones que a veces duran seis meses o un año pueden solucionarse en cuestión de horas pero lo normal es que se tarde 15 días o un mes porque al final se trata de proyectos importantes en los que se mueve dinero".

*Para El Mundo de Madrid

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