Efecto dólar blue: así se disparan las oportunidades laborales en el exterior para los argentinos

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En la Argentina del cepo cambiario, donde los dólares financieros rondan los $200 y le empatan o ganan al blue, trabajar para una empresa del exterior y cobrar en moneda extranjera le puede cambiar la vida a más de uno.

Pero hasta dónde la mano de obra argentina está barata en dólares y cuáles son las condiciones que deben darse para hacer rendir ese diferencial cambiario.

En trabajar para el exterior están pensando muchos millennials, y otros no tanto, que observan cómo se abren oportunidades en servicios vinculados con la informática, call centers, curso de posgrados y otras innumerables opciones.

Tras las últimas devaluaciones, se incrementó en forma notable la cantidad de freelancers que trabajan para compañías del exterior, muchas de las cuales están asentadas en Miami.

Según la Universidad Católica Argentina (UCA), ya no alcanza con un empleo formal para salir de la pobreza. El 20% de los trabajadores con empleos estables estuvo por debajo de la línea de pobreza el año pasado y llegó a 27% para aquellos que tienen trabajos precarios. En ambos casos, la situación se agravó respecto del año anterior.

Tal vez por eso también, cada vez más trabajadores especializados miran al exterior. Se estima que en la Argentina hay casi medio millón de personas trabajando para afuera, aunque la mayoría no lo hace en forma constante, sino por etapas.

Pero uno de los problemas es cómo cobrar esas divisas, ya que si pasan por la Argentina, el Banco Central las liquida a dólar oficial. Es decir, a la mitad de su valor en el mercado blue.

"Hay gente que logra trabajar para el exterior, pero debe tener una cuenta afuera, donde le depositan los dólares. Es el caso de jóvenes que hacen diseño gráfico, gente que da cursos de posgrados o programadores, pero no es algo que puedan hacer las empresas, que están obligadas a liquidar sus divisas ante el BCRA", explica el economista Aldo Abram, uno de los que está siguiendo este fenómeno.

La devaluación hizo a los argentinos "baratos y sumamente competitivos, pero en forma individual. No es un fenómeno masivo ni a nivel empresas", aclara Abram en diálogo con iProfesional.

El salario promedio en dólares de los trabajadores estables llegó a las elecciones en u$s476, lo que implica una caída de 32% en los dos primeros años del Gobierno de Alberto Fernández, según informó el economista Esteban Domecq, director de la consultora financiera Invecq.

 Además, los salarios medidos en dólares muestran una caída acumulada de 67% desde principios del 2018 por lo que "estamos con el salario en dólares más bajo en quince años", advirtió el economista.

"El salario promedio en dólares (trabajadores estables) llegó a las elecciones en u$s476, lo que implica una caída de 32% en los dos primeros años de Alberto Fernández y una caída acumulada de 67% desde principios del 2018. Estamos con el salario en dólares más bajo en quince años...", escribió Domecq en su cuenta de Twitter.

La pandemia dejó a muchos argentinos sin empleo y, los que pueden, están buscando reconvertirse a través del trabajo freelance. La oferta de empleos desde el exterior es cada vez mayor y en divisas, cada vez más atractiva. A esto se suma que ofrece flexibilidad horaria y que los argentinos tienen aún prestigio en el mercado de mano de obra internacional.

Hay puestos que están ofreciendo u$s200 la hora, como en el caso de programadores por objetivo, aunque no se trata, en general, de empleos con gran continuidad.

2022: se esperan más exportaciones de servicios

El Gobierno eliminará completamente a partir del 2022 las retenciones a la exportación de servicios producidos en el país y consumidos en el exterior. El objetivo será fomentar la creación de empleo de calidad, generar divisas y corregir una medida aplicada a partir de 2018, que perjudicaba al sector.

La medida fue muy bienvenida por la cámara del sector (Argencon) y por los grandes jugadores del sector empresarial, como Accenture, Globant, PWC y Ernest & Young, entre otros.

La economía del conocimiento genera divisas, indispensables en esta etapa que viene donde el Banco Central tiene las reservas al límite y depende de un acuerdo con el FMI. De hecho, en el Gobierno estiman que la economía del conocimiento puede duplicar sus exportaciones -llegar a los u$s 12.000 millones anuales-, y también la cantidad de empleados.

Exportación de conocimiento argentino

Las exportaciones de servicios constituyen una fuente de generación de valor novedosa, que tiene múltiples virtudes, desde la creación de puestos de trabajo, hasta la oportunidad de incremento de divisas.

La industria de servicios (informática y programación, servicios profesionales, diseño) exportó durante 2020 un total de u$s5.700 millones, siendo sus principales destinos EE.UU. y la Unión Europea. Incluso, el sector ya es el segundo complejo exportador, sólo superado por el complejo oleaginoso-cerealero.

El perfil de los trabajadores remotos

A pesar de lo que se cree, uno de cada tres trabajadores independientes en América Latina tiene más de 39 años, y uno de cada diez sobrepasa los 50.

Están motivados por una oferta de empleos cada vez mayor y más atractiva en términos económicos: más aún con la cotización del dólar en la Argentina.

La mitad de los argentinos que se emplearon como freelancers el año anterior lo hizo para brindar tareas a compañías del exterior. Además, el 70% de los proyectos que se crearon a nivel local fueron para clientes internacionales, en el marco de la modalidad de contratación a distancia.

El 65% de las iniciativas remuneradas tuvieron como destinos a otros países.

Tecnología, diseño y análisis, los más buscados

Cada vez se solicitan más argentinos para desarrollar análisis estadístico, programación de bases de datos, diseño gráfico, procesamiento, análisis de negocios, programación y data entry, según freelancer.com.

También han surgido profesiones vinculadas con el machine learning, blockchain y data mining, donde el fenómeno de las criptomonedas juega un rol determinante.

También están muy ponderadas las profesiones vinculadas con contenidos, programación, ingeniería y arquitectura, marketing y ventas, diseño y multimedia, finanzas y negocios, soporte legal y administrativo.

Según datos del sitio Workana, el promedio por proyecto ronda los u$s6.000, aunque varía en función del nivel de especialización. La hora ronda los u$s200.

A un tipo de cambio blue de $200, un proyecto puede redituar 1,2 millones de pesos. Claro que siempre y cuando esas divisas puedan mantenerse fuera del alcance del Banco Central o, como suele ocurrir en los últimos tiempos, ser pasadas a criptomonedas, donde igualmente la AFIP ya puso también el ojo.

Por lo pronto, las cripto comenzarán a tributar el impuesto al cheque, mientras que Impositiva está monitoreando inconsistencias entre contribuyentes que son monotributistas y poseedores de buena cantidad de monedas digitales.

Nivel educativo, clave para demanda argentinos

A partir de tener acceso gratuito a la universidad pública, los argentinos les sacan ventaja a otros países, donde el acceso a la educación es muy costoso. Eso explica la gran variedad de talento argentino en el segmento IT, demandados desde los Estados Unidos, en especial Miami, pero también por países como España, Reino Unido, Australia, México, India y Canadá.

Los portales de búsqueda destacan como atributos de los argentinos la creatividad, flexibilidad y el alto nivel de especialización.

Las empresas se están volcando cada vez más a la modalidad de reclutar feelancers a través de plataformas on line. Consideran que es clave para captar a las generaciones más jóvenes, que creen cada vez menos en la relación de dependencia y ponderan la flexibilidad horaria y los tiempos de descanso.

Argentinos con la mira en el exterior

Un sondeo de la consultora Adecco arrojó que el 40% de los profesionales estaría dispuesto a emigrar si surgiera una buena posibilidad laboral. Los más inclinados a emigrar son desarrolladores informáticos, expertos en seguridad informática e ingeniería de software, puestos que son en general los más requeridos.

La evolución de la dinámica laboral, más allá del escenario cambiario, parece no encontrar aún un punto de equilibrio y el dinamismo es constante.

Cada vez son más los profesionales que trabajan en forma remota y reciben sus dólares o euros en alguna cuenta bancaria en el exterior, sobre todo en Uruguay.

Las principales compañías de e-commerce deben competir a brazo partido con la fuga de talentos que representa la demanda que llega desde el exterior para quienes tienen buen nivel como programadores.

La brecha, un problema para las empresas

Entonces: ¿la Argentina tiene chances de subirse a la ola que en su momento impulsaron los gigantes asiáticos con su costo laboral más bajo?

"Imposible", responde Abram. Y explica que se trata de "fenómenos puntuales, porque existiendo el cepo no hay forma de que se equipare al de sudeste asiático".

Explica que una empresa de la economía el conocimiento que debe liquidar sus divisas en el segmento oficial "se está quedando con el 50% o poco más de lo que factura", como consecuencia de la brecha cambiaria.

Abram advierte que "los cepos cambiarios siempre generaron caídas de las exportaciones. Estamos muy por debajo de lo que se exportaba en 2018. Ya los valores están bajando y descenderán aún más".

Además, dice que "el costo laboral en la industria también pesa. Hay muchos sectores que están por las nubes en términos de dólares oficial. El retraso cambiario trae eso".

Fuente: iProfessional

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