Por el Juego Online, en Córdoba Schiaretti ya ganó a lo "pavote"

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El debate del juego on line fue el campo de batalla que desnudó una feroz interna. El PRO, la UCR y el juecismo, en un todos contra todos, el gran ganador el Schiaretti que tomó aire, y mucho, luego de la derrota electoral. Hoy pareciera que el que ganó fue él.

Nadie en el armado opositor cordobés esperaba un cierre de año tan agitado. En la última sesión de 2021, la Legislatura provincial convirtió en ley la regulación del juego online en Córdoba en medio de un debate caliente que terminó de dividir a Juntos por el Cambio (JxC) a nivel local. Esa fractura le permite al gobierno de Juan Schiaretti sacar su propio rédito a un bajo costo político: más dinero en las arcas provinciales y una oposición fragmentada a menos de dos meses de las elecciones.

 

El proyecto, que contempla la regulación las apuestas online a través de la Lotería de Córdoba y fue aprobado con 46 votos a favor y 17 en contra, tres de ellos de oficialistas (Mariana Caserio, Miguel Maldonado y Doris Mansilla) y la abstención de Matías Chamorro (Hacemos por Córdoba - HxC). Fue firmado por  Orlando Arduh, Darío Capitani, Alberto Ambrosio, Silvia Paleo y Raúl Recalde (JxC) y rechazado por sus pares de bloque Juan Jure, Patricia de Ferrari Rueda, Daniela Gudiño y Elisa Caffaratti y la totalidad de los bloques de Juntos UCR, Encuentro Vecinal, la Coalición Cívica, el MST y el FIT. Por el lado del oficialismo, también se contaron seis ausencias (Mariano Lorenzo, Walter Saieg, Franco Miranda, Carlos Alessandri, Juan José Blangino y Matías Viola).

 


Con la contundente victoria electoral bajo el brazo, la coalición opositora se preparaba para comenzar a trabajar en un proyecto que le permitiese volver a la gobernación en 2023. Sin embargo, las diferencias quedaron expuestas en las últimas semanas y la unidad hoy parece una quimera.

 


Los integrantes del frente opositor se desangraron en graves acusaciones cruzadas y uno de los bandos en pugna terminó defendiendo un proyecto que aprobó gracias al apoyo de la mayor parte del oficialismo, que simuló mirar desde afuera, pero en la que jugó un papel determinante.

 


En esa discusión, la figura sobre la que recayó la mayor parte de las críticas fue la del legislador Arduh, presidente del bloque de JxC, uno de los espacios en los que legisladores radicales conviven con el PRO.

 

Convertido en vocero de la iniciativa, Arduh recibió la mayor cantidad de ataques por parte de sus correligionarios, que lo acusaron de haber sido cooptado por el oficialismo, a quienes los opositores sindican como los “autores intelectuales” de la norma. “A ustedes, el poder los está dejando ciegos y a otros, estos cinco legisladores que presentaron la ley, los está encandilando”, dijo Marcelo Cossar, el titular del bloque radical durante su exposición en el recinto.

 

Arduh, que fue desafiliado temporalmente del radicalismo hasta tanto el Tribunal de Conducta defina su futuro, anticipó que se defenderá y apelará la decisión. “Han creado una grieta que no debería existir. Yo no recuerdo que (Alfredo) Cornejo haya sido destratado por sus correligionarios por presentar en Mendoza una ley muy similar a la que estamos debatiendo hoy. Acá me suspenden la ficha sólo por el hecho de presentar un proyecto”, se quejó el legislador, visiblemente afectado por la situación.


Más allá del recinto legislativo, el tema se convirtió en excluyente durante el último tiempo político cordobés. Salvo HxC, todo el arco social, político y religioso se pronunció en contra. En las apenas dos reuniones de comisión en las que se discutió el tema, hubo gritos, chicanas y denuncias de traición, casi tantas como las que marcaron el pulso de las casi ocho horas que duró la sesión del miércoles. Hasta el vocero de la Pastoral Social llegó a decir que llevaba consigo un mensaje “del papa” al argumentar su oposición al proyecto.

 

La discusión unificó posturas de las diferentes vertientes nacionales de JxC. Rodrigo De Loredo, Luis Juez y Mario Negri se convirtieron en férreos opositores a la iniciativa. Sin embargo, el expresidente Mauricio Macri pateó el tablero y apoyó la movida. “El tema ya existe, aunque no lo sancione Córdoba o no lo sancione la Argentina. La tecnología ha universalizado el juego”, dijo en una entrevista a Mitre Córdoba. Ninguno de los críticos del proyecto dijo nada al respecto. Salvo Juez, que por el mismo medio consideró que lo dicho por el expresidente es "una locura". "No puedo creer que piense esto", señaló el senador, uno de los que recibió las respuestas más duras por parte de los dirigentes que él mismo había tildado de "idiotas útiles".

 

"Se la da de paladín de la verdad y de hombre honesto pero es un tipo que miente. Se cree que es el dueño de la verdad, pero es un difamador compulsivo. Su lengua larga lo convirtió en un dirigente de supervivencia, pero es un vulgar y mediocre chanta", le espetó Capitani desde su banca. El referente macrista también anticipó en el recinto que le iniciará una causa penal por las "injurias" de las que fueron víctimas él y sus compañeros de bloque. 


Mientras una decena de empresas se prepara para desembocar en Córdoba y el gobierno provincial analiza la forma en que se cumplen las obligaciones de control que les exige la ley, la política mediterránea rearma sus líneas con la atención puesta en la oposición. JxC se enfrenta a una división interna al borde de la ruptura definitiva.

 

“Todavía no nos juntamos a ver cómo sigue, seguramente tras la sesión será una posibilidad que vamos a conversar entre los cuatro radicales de nuestro espacio que cuestionamos la actitud de Arduh”, dijo a Letra P uno de los integrantes del bloque que se opuso a la iniciativa.

 

En la previa, la posibilidad de la partida de esos representantes al bloque de Juntos UCR era asumido como irreversible por referentes que aún no logran entender la “patriada” de los cinco legisladores que presentaron la ley que servirá al gobierno de Schiaretti para engrosar sus arcas en un 2022 que anticipará la elección provincial más importante de las últimos 25 años.

Fuente: Letra P. Nota del periodista CÉSAR PUCHETA

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