El BCRA inicia el 2022 con un mal balance y rumores sobre las reservas que recalentaron el mercado

ECONOMÍA Por Pilar Wolffelt
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El Banco Central cerró la última jornada del año en el mercado de cambios con noticias poco alentadoras ya que, según fuentes del mercado, vendió u$s100 millones este jueves. Así, cerró el mes con un saldo negativo de u$s475 millones y acumuló pérdidas por u$s5.049 millones entre enero y diciembre de 2021.

Según explica a iProfesional el economista de la consultora EcoGo, Sebastián Menescaldi, usualmente, los datos de fin de mes del BCRA suelen registrar mayores pérdidas de dólares que el resto de los 30 días porque es el momento en que los importadores tienen que cancelar deuda. Sin embargo, advierte que "el tema preocupante es que el saldo negativo del mes fue muy alto en un contexto en el que la liquidación del agro fue elevada".

 
Así, señala que, cuando uno mira en términos históricos, este monto contrasta con los u$s1.121 millones positivos que consiguió en 2019 y los u$s608 millones (también positivos) de 2020. En tanto, en 2018 y 2017 el resultado fue neutro para el último mes del año y, en 2016, se ubicó en u$s206 millones a favor. Hay que remontarse recién a 2015 para encontrar un saldo negativo de u$s1504 millones.

Una dinámica preocupante

Así, Menescaldi advierte que la tendencia de  érdida de reservas "debería revertirse porque no es sostenible, sobre todo teniendo en cuenta la delicada situación de las reservas internacionales por estos días", que se ubicaron en u$s39.500 millones al 30 de diciembre (mientras que las netas rondan los u$s3.400 millones, según algunos economistas y otros las ubican aún más bajas).

Según datos del BCRA, la caída de las reservas totales es de casi US$200 millones respecto al 31 de diciembre de 2020 y señalan que "su dinámica reflejó los patrones de estacionalidad típicos del ciclo anual de acumulación de reservas".

 
Y es que, en los primeros ocho meses del año, se acumularon reservas por u$s6.790 millones, siendo el principal factor de expansión la compra neta de divisas al sector privado y el ingreso de la asignación de Derechos Especiales de Giro (DEGs) por parte del FMI para mitigar los efectos de la pandemia por US$4.300 millones.

En tanto, en el último cuatrimestre del año, las reservas se contrajeron por los pagos de capital e intereses realizados al FMI por un total de US$4.157 millones y debido a las crecientes intervenciones del BCRA a raíz de la finalización de la liquidación de la cosecha y a la incertidumbre generada por el proceso electoral.

Una jornada con rumores "de oro"

Esta delicada situación de reservas habilitó a que este jueves un tuit sobre que el BCRA había alquilado parte del oro o realizado un swap con ese componente de sus reservas para tener mayor liquidez generó cierto revuelo en la City. El hilo en cuestión señalaba que el oro se podía estas utilizando como colateral para alguna operación de crédito.  

"Tal vez lo pusieron en custodia para hacerse de dólares cash. Esa sería una operación financiera", dijo una fuente del mercado al respecto a iProfesional. El hilo se basaba en comparar el precio del oro con el su valor internacional en el balance del BCRA (que aparecía como bastante inferior al primero).

 
Sin embargo, todo indicaría que se trató de una noticia falsa, dado que el balance semanal que publica el Central desmiente ese dato porque no muestra ningún movimiento en la tenencia de oro de la entidad. Además, según informó una fuente oficial a fin de refutar esa teoría, "hoy se registró una caída en el precio del oro y causó una fuerte caída (de más de u$s50 millones) en las reservas".

Lo cierto es que todos estos rumores circulan porque, tal como señala Nicolás Zeolla, economista jefe de la Fundación de Investigaciones para el Desarrollo (FIDE), "el stock de reservas está muy ajustado". Y anticipa que una de las principales problemáticas que se presentan en este sentido es que enero también tiene, al igual que diciembre cuando se desembolsaron u$s1.800 millones,  vencimientos con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por unos u$s730 millones y con privados reestructurados por u$s750 millones.

Los planes del BCRA para un futuro complejo

Zeolla advierte que "los pagos que se hagan a estos vencimientos afectarían la disponibilidad de dólares para la operatoria corriente" del BCRA (es decir que ya no se realizarían con los Derechos Especiales de Giro- DEGs como se hizo en septiembre y diciembre) y, aunque reconoce que hay herramientas para administrar esta escases en los controles cambiarios, señala que el saldo neto de reservas es muy ajustado.

En ese escenario, el BCRA lanzó sus objetivos para 2022 y uno de los puntos más importantes del documento es aquel que anticipa que "buscará recalibrar su política cambiaria y de tasas de interés para propender a la estabilidad cambiaria y fortalecer su posición de reservas internacionales".

Así, el regulador financiero deja entrever por primera vez en mucho tiempo que, además de acelerar el ritmo del tipo de cambio oficial para ponerlo más en sintonía con la inflación mensual, planea hacer ajustes en la tasa, algo que el mercado le viene pidiendo hace rato para hacer más atractivas las inversiones en pesos.

 
Y ese punto esté en línea con el siguiente que señala el objetivo de "construir un proceso que reestablezca la confianza en la moneda local como reserva de valor". Para ello, sostiene que es precondición asegurar la sostenibilidad del régimen cambiario y establecer un sendero de tasas de interés que asegure que los argentinos obtengan rendimientos acordes con la evolución de la inflación y del tipo de cambio. "Lograr este objetivo permitirá potenciar la intermediación financiera y profundizar el mercado local de capitales, sobre los cuales se podrá alcanzar un crecimiento económico sostenible", afirma el documento.

Asimismo, afirman que el BCRA continuará apoyando el proceso de recuperación del mercado interno y el crecimiento de las exportaciones a través de la estimulación la oferta de crédito al sector privado. Y, planean contribuir "de manera coordinada con otros organismos del Sector Público Nacional" en la profundización del mercado local de capitales para propender a un mayor financiamiento interno, público y privado, y a una ampliación del abanico de posibilidades de inversión de ahorristas.

Otro elemento esencial que anuncia el BCRA de su plan para 2022 es que administrará la liquidez para evitar desequilibrios que atenten directa o indirectamente con el proceso de desinflación, permitiendo que el crecimiento real de la base monetaria acompañe la mayor demanda de saldos reales derivada de la expansión económica y del fortalecimiento del mercado de trabajo. Todo un desafío teniendo en cuenta que este año el BCRA emitió cerca de $1.925 millones en todo el 2021.

Asimismo, asegura que buscará preservar los niveles de competitividad externa (para ello debe mantener un precio del dólar adecuado), readecuando gradualmente la tasa de crawl (ritmo de devaluación del peso) en el marco del régimen vigente de flotación administrada al ritmo de la inflación, tal como lo había anunciado Miguel Pesce, presidente de la Central, hace poso.

 
Y, finalmente, se compromete a que, "en la medida que las condiciones macroeconómicas lo permitan", se irán flexibilizando las regulaciones cambiarias (el cepo).

Habrá que esperar a ver cómo se plasman todas estas intenciones en la realidad en un 2022 que parece va a ser complejo para la economía argentina y en el que el principal desafío, por ahora, está en la aprobación de un Plan Plurianual, que trace un rumbo económico a futuro creíble, y en la firma de un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional para el pago de la deuda.

 

 

* Para www.iprofesional.com

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