Vuelve la sequía, el fantasma que llevó a Macri al FMI

ECONOMÍA Por Luis BELDI
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Los bonos no tienen piso. Siguen bajando por exclusiva responsabilidad del Banco Central que mantiene las inútiles limitaciones a los dólares financieros, porque ha dejado de intervenir en los mercados.

El tema es que, sin intervención para controlar el precio del dólar porque no le quedan reservas, los bonos AL30 y GD30 perdieron su sentido original de ser herramientas del cepo. Sin embargo, mantienen las limitaciones para operarlos y para hacer arbitrajes entre sí. Por eso, los bonos respondieron con fuertes bajas por novena rueda consecutiva y elevaron el riesgo país niveles cercanos al récord post default. Tal vez en pocos días, batan esa lamentable marca.

El riesgo país ante la baja de bonos con ley extranjera de hasta 3,2%, subió 33 unidades a 1.863 puntos y se acerca al récord de 1.914 puntos básicos alcanzado el 30 de noviembre de 2021. Cinco días antes, el 25 de noviembre, ese riesgo estaba en 1.821 puntos básicos.

La caída no parece tener límites. El AL30 sumó 1,66% a su decadencia y el GD30, 2,66%.

La caída promedio de los bonos de la deuda en dólares en lo que va de enero es de 8,6%. Según el informe de Cohen, esto se debe a la falta de avances en la negociación con el FMI, a la reversión de la estacionalidad que tenían en diciembre cuando los compraban para eludir el impuesto a los bienes personales porque estos títulos están exentos y el contexto mundial que está jugando en contra ante la posibilidad de que Estados Unidos suba sus tasas.

Las brechas entre los bonos más emblemáticos está desapareciendo por la caída, no por la mejora de precios. El Banco Central pierde una enorme oportunidad de comprar dólares en este mercado porque cuando en su momento cerró las puertas para no vender, ahora están trabadas para comprar. Vendedores hay y el Central los está rechazando. De esta manera logra el efecto contrario: subsidia a los compradores de dólares que no son pocos, por cierto.

El absurdo llega a que un dólar blanco como es el MEP, que ayer perdió 75 centavos, y cerró a $ 201,34, vale menos qué el “blue” que subió $ 1 a $ 209,50, su récord histórico.

El contado con liquidación terminó $ 2,96 abajo a $ 206,26 y es más barato que el “blue”, algo que es tan extraño como los eclipses de luna. El llamado dólar fuga encontró enormes oportunidades para salir del país a precios inimaginablemente bajos.

Pero el otro daño que le hace a la economía es que les da en bandeja la posibilidad de hacer “puré”, es decir compran dólar MEP y revenderlo en el “blue” con una ganancia mínima de $ 5 por dólar. Si todos los días, los experimentados en este tema, hacen la operación, las ganancias que logran son considerables.

El dólar mayorista tuvo un nuevo ajuste y subió 10 centavos a $ 103,73 y el paso del Banco Central por el mercado fue inadvertido porque no compró ni vendió divisas. De esta manera, las reservas subieron USD 5 millones a 39.204 millones.

Las reservas de libre disponibilidad serán sometidas a una fuerte prueba en dos semanas cuando haya que pagar alrededor de USD 740 millones al FMI. De los Derechos Especiales de Giro que recibió el país del organismo, quedan USD 600 millones; la diferencia saldrá de las reservas.

Lo que preocupa al mercado es ver desorientado a los negociadores con el FMI. La inflación de 3,8% de diciembre que elevó la anual a 50,1%, logró que se viralicen las entrevistas de la primera parte del año al ministro de Economía, Martín Guzmán, que afirmaba que la inflación sería de 29% del año y por eso ancló al dólar. La realidad les dijo que ese no era el camino y ahora se encuentran perdidos con los números que proyectan en el nuevo presupuesto porque son similares a los que imaginaron antes de que empezara 2021. El fracaso del anclaje y el control de precios quedó a la vista.

Los bonos indexados subieron hasta 1,43% y los que se llevaron el martes los Boncer en la licitación de Bonos del Tesoro, están celebrando.

Los fondos de inversión de bonos indexados que ofrecen los bancos a sus clientes son los preferidos y los depósitos UVA están prestos a alcanzar el récord de $200 mil millones. Crecen a un ritmo superior a 5% mensual, contra 1% de los plazos fijos tradicionales.

La Bolsa negoció $ 1.110 millones, casi 90% más que el día anterior por la enorme cantidad de dinero que se orientó a las acciones de YPF que subieron 3,1%. Por supuesto, que el aumento y el llamativo volumen despertaron comentarios en el mercado sobre “inside information”, es decir información privilegiada que permite ganar dinero de manera ilegal. En Estados Unidos, es un delito que tiene como pena la cárcel e investigan a los compradores y a los fondos que participan de la operación. El S&P Merval, el índice de las acciones líderes, terminó la rueda con una suba de 0,31% que, ante la caída de los dólares financieros, resulta bienvenida.

Los ADR’s -certificados de tenencia de acciones que cotizan en las Bolsas de nueva York- operaron $ 1.901 millones. En pocas ocasiones, los negocios de las acciones se aproximaron tanto a los de los ADR’s.

La de hoy será una rueda intensa. El crecimiento de la inflación no es gratis. Además, el escenario mundial no ayuda. Ayer bajaron los bonos de la región y subieron todos los indicadores de riesgo país. Brasil aumentó 4 unidades a 337 puntos básicos; Colombia 3 a 352; Ecuador 8 a 814 y Perú 2 a 152 puntos.

Por otra parte, la estimación de pérdidas por USD 5 mil millones en la próxima cosecha, retrotrae al principio del fin del Gobierno de Mauricio Macri en 2018 cuando perdió USD 8 mil millones por la sequía y terminó golpeando las puertas del FMI.

Fuente: Infobae

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