Exclusivo: La trama política detrás de la polémica de Paloma Herrera con el Colón

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La renuncia de Paloma Herrera al frente del Ballet Estable del Teatro Colón desnudó una interna palaciega que tiene sus terminales en la cúpula del gobierno porteño.

Como explicó LPO, Herrera dejó su cargo a principios del año y aseguró que el cuerpo del Colón tenía 100 bailarines, pero solo bailaban 50. "Son empleados públicos, entonces tienen la jubilación a los 65. Tengo bailarines hasta los 65 años", dijo Herrera.

La bailarina apuntó a Martín Boschet, director ejecutivo del Teatro. "Me dijo ‘mirá, no sé si vas a querer seguir porque tengo estas condiciones'", dijo Herrera. Boschet le había dicho que tenía que usar a los 100 bailarines. "Un bailarín en cualquier compañía del mundo está hasta los 40, 45 años, dependiendo de las lesiones", se quejó la estrella.

Boschet ya había sido director ejecutivo del Colón durante la gestión de Horacio Sanguinetti, cuando el ministro de Cultura era Hernán Lombardi. Su salida del Teatro ese año se dio en medio de un escándalo, cuando mientras el Colón estaba cerrado por las refacciones históricas le prestó el Centro de Experimentación (CETC) a Marky Ramone, baterista de la mítica banda neoyorkina de punk rock. 

La polémica que generó ya de por sí el show de Ramone, traído por la marca de zapatillas Converse, estalló cuando se reveló que el caché había sido un canje de 120 joggings a los integrantes del ballet.

Sanguinetti echó a Boschet pese a que negaba haber tenido que ver con el canje. Por eso cuando volvió en 2016 a la dirección ejecutiva los empleados no salían de su asombro, ya que a quien habían bautizado "Joggineta" Boschet había sido protagonista de uno de los mayores escándalos de la historia del teatro.

Quien lo llevó de vuelta al Colón fue el jefe de gabinete porteño, Felipe Miguel. Tienen un vínculo estrecho porque las esposas de ambos son amigas. Boschet arrastra una interna feroz con María Victoria Alcaraz, la directora general del Colón, que no lo salió a defender de los ataques de Paloma Herrera. 

De extracción radical, Alcaraz es una histórica del teatro y del mundo cultural porteño y fue directora del Centro Cultural San Martín. Su esposo, Jorge Ferronato, director del CBC de la UBA, pertenece al sector de la UCR de Martín Losuteau y Emiliano Yacobitti.

Alcaraz vive el escándalo de Herrera como una venganza contra Boschet, que no le jugó bien en 2019 cuando se puso en tela de juicio la licitación de la ticketera del Teatro, adjudicada a TuEntrada.com de Esteban Stalgis. En ese conflicto, Alcaraz recibió el respaldo de Horacio Rodríguez Larreta, pese a que Boschet venía con el apoyo de su jefe de gabinete.

Ahora Alcaraz quiere aprovechar el conflicto de Paloma para correr a Boschet. El ministro de Cultura, Enrique Avogadro, se mantiene neutral, pese a que no tiene una buena relación con la directora.

Alcaraz ya venía soportando las críticas del mundo de la cultura contra el Colón por la contratación de artistas populares para un ciclo denominado "show sinfónico". El sábado próximo, por ejemplo, La Beriso tocará en el mismo escenario por el que pasaron Igor Stravinsky, Richard Strauss y Martha Argerich, entre otros. Alcaraz había conseguido al menos que en la cartelería del ciclo no apareciera el logo del teatro.

El hacedor del show sinfónico no es otro que Avelino Tamargo, el perseverante ex legislador cercano a Mauricio Macri, que en 2012 le trajo al gurú indio Sri Sri Ravi Shankar a su despacho.

Fuente: lapolitcaonline.com

 

 

 

 

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