El Gobierno reconoce que la explosión del precio del gas "vuelve imposible" cumplir con la reducción de subsidios

ECONOMÍA Por Luciana Glezer
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Cuando el año pasado Argentina importó 56 buques de GNL pagó un precio promedio de 8,33 dólares por millón de BTU. Este miércoles, la cotización de ese gas perforó el techo de 60 dólares por millón de BTU, un 29 por ciento más que la jornada previa.

"En el caso de mantenerse estos precios, resulta imposible cumplir cualquier promesa de reducción de los subsidios", afirmó a LPO una fuente del gobierno nacional, agregándole incertidumbre al capítulo más complejo del acuerdo con el FMI.

La encargada de importar gas en la Argentina es la Empresa estatal de Integración Energética S.A. (IEASA). Habitualmente es a comienzos de marzo cuando realiza una primera licitación en la que se asegura la mitad de los cargamentos que va a necesitar a lo largo del año. En marzo de 2021, por ejemplo, adjudicó 24 buques de GNL a un precio promedio cercano a los 6,5 dólares por millón de BTU.

Lo llamativo es que a fines de enero, IEASA decidió licitar un solo barco para tantear los precios del mercado y lo terminó pagando a 27 dólares por millón de BTU, muy por encima de los 6,5 dólares por millón de BTU desembolsados en marzo del año pasado. Es por eso que se decidió posponer esa adquisición con la expectativa de que los precios bajaran. Sin embargo, el escenario que se abre a partir del conflicto bélico en Ucrania marca una aceleración alucinante del precio de los hidrocarburos

Desde el Gobierno se resignaron ante en nuevo escenario en diálogo con LPO: "No queda otra que convalidar precios monstrusosos del GNL para garantizar que no haya problemas de abastecimiento de gas en el invierno"

Eso significa que los subsidios energéticos no solo no van a bajar sino que probablemente continúen subiendo. Las consultoras PXQ y Economía y Energía estimaron que con un aumento de tarifas del 20 por ciento los subsidios energéticos este año treparían de 11.000 a 14.000 millones de dólares, cifra equivalente a 2,4 por ciento del PBI, equivalente a la meta total de gasto público acordada con el Fondo. 

El aumento de tarifas anunciado por Alberto Fernández, aunque duplique el 20% que había fijado el kirchnerismo, tendrá una incidencia marginal en el gasto del Estados en subsidios a la energía.

Ese cálculo fue previo a la disparada de los precios del gas. Como reveló LPO semanas atrás, la discusión de tarifas y subsidios está distorsionada. El mayor componente del gasto que subsidia el Estado es el que destina a pagar el gas y los combustibles que exporta para abastecer el norte del país, donde no llega el gas de Vaca Muerta. Con precios dolarizados multiplicándose semana a semana, la cuenta se dispara y ya representa casi el 80 por ciento del gasto total de subsidios, según afirman fuentes de la Secretaria de Energía.

Esto significa que el aumento de tarifas anunciado por Alberto Fernández en la apertura de sesiones ordinarias, aunque duplique el 20% que había fijado el kirchnerismo, tendrá una incidencia marginal en el gasto del Estados en subsidios a la energía.

Fuente: lapoliticaonline.com

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