Juez para la provincia, De Loredo para la intendencia, la alternativa que asusta al peronismo de Córdoba

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Poner toda la carne arriba de la parrilla. Esa es la consigna que hay detrás de una posible fórmula provincial opositora compartida entre Luis Juez y Rodrigo de Loredo, para competir por la gobernación el año próximo ante Martín Llaryora, el postulante que los cambiemitas descuentan tendrán enfrente.

 
El objetivo de quienes abonan esta jugada política es poner en el renglón mayor de lo que estará en juego en 2023 a los dos dirigentes que exhiben los mejores posicionamientos dentro de Juntos por el Cambio y que vienen de ganar la elección de medio término en 2021.

Frenar la hegemonía peronista que encadenará 24 años en el poder es el fin último, aseguran lo ideólogos de la movida.

 
“Un turno y un turno”, aclaran los padres de la criatura sobre el eventual trato. Traducido: acuerdo explícito y ¿público? de sólo un mandato en caso de ganar el boleto para conducir la provincia.

Después de cuatro años, enroque de nombres y de responsabilidades.

¿Quién lideraría la boleta y quién la secundaría, como candidato a vice? Resultaría de una evaluación sobre la base de encuestas y de posicionamientos en la etapa previa a la elección.

La posibilidad ronda por la cabeza de radicales alineados a De Loredo. El diputado nacional, líder de la bancada Evolución, comparte en privado y ante los suyos que tiene un “plan” para 2023.

 
 
En el juecismo están al tanto de la iniciativa. “No descartamos nada. Todo lo que sea constituir la propuesta más competitiva para ganarle al peronismo es bienvenido”, aseguran muy cerca del senador Juez.

“Un turno y un turno”, aclaran los padres de la criatura sobre el eventual trato. Traducido: acuerdo explícito y ¿público? de sólo un mandato en caso de ganar el boleto para conducir la provincia.

Después de cuatro años, enroque de nombres y de responsabilidades.

¿Quién lideraría la boleta y quién la secundaría, como candidato a vice? Resultaría de una evaluación sobre la base de encuestas y de posicionamientos en la etapa previa a la elección.

 
La posibilidad ronda por la cabeza de radicales alineados a De Loredo. El diputado nacional, líder de la bancada Evolución, comparte en privado y ante los suyos que tiene un “plan” para 2023.

 
En el juecismo están al tanto de la iniciativa. “No descartamos nada. Todo lo que sea constituir la propuesta más competitiva para ganarle al peronismo es bienvenido”, aseguran muy cerca del senador Juez.

Hay diversos factores que incidirán en ese análisis. Como se sabe, la ventaja de disponer ambas fechas le pertenece a Hacemos por Córdoba. Incluso, el oficialismo cuenta con número sobrado en la Legislatura para tocar las reglas electorales. Ya lo hizo en 2018.

 
 
La confianza opositora sobre una votación desdoblada se apoya en la idea de que el peronismo no arriesgará los dos principales sillones de gobierno en una sola jugada si para la gobernación el escenario es competitivo y de riesgo.

La línea argumentativa de los opositores esconde, además, un “as” en la manga: si las elecciones van separadas, y primero se realiza la provincial, Juez o De Loredo, en caso de perder para la gobernación, podrían participar también de la contienda por la Capital.

Un combo de doble chance. Incluso, si se diera el caso de un triunfo opositor para el Panal, el vice podría luego competir por la intendencia. La historia reciente tiene como ejemplo de esa jugada a Germán Kammerath.

LA HIPÓTESIS Y LA REALIDAD
Claro que el esquema del plan “Juez-De Loredo”, por más competitivo que parezca para algunos dirigentes, tiene por delante el enorme desafío de trascender el enjambre de intereses contrapuestos que anidan en Juntos por el Cambio.

El alineamiento del resto de los dirigentes que tienen aspiraciones en 2023, tanto para el plano provincial como para el capitalino, asoma por demás desafiante.

El macrista Gustavo Santos aseveróque su proyecto de ser candidato a gobernador por Juntos por el Cambio el año próximo está intacto.

 
El exministro de Mauricio Macri trabaja con dirigentes “amarillos” del interior para plantar candidatos del PRO en el mayor número de localidades posible.

En el plano capitalino, el concejal Juan Negri ya avisó que quiere competir. Diego Mestre trabaja en la misma línea, aunque todavía no lo hizo público. Javier Bee Sellares es otro radical con aspiraciones. Por el PRO, la diputada Soher El Sukaria analiza una postulación.

El cúmulo de intereses opositores contrapuestos aparece coronado por la atomización que exhiben los liderazgos nacionales de Juntos por el Cambio.

Prácticamente no hay cambios relevantes en esos encolumnamientos. Hay mucha cautela de no sacar los pies del plato. Quienes responden a Macri ven que la figura del expresidente crece y por eso no terminan de soltar amarras hacia el larretismo. La reciente visita de Juez a Macri es una señal en ese sentido.

El expresidente se comprometió a visitar Córdoba en breve. Vendría a aventar los fantasmas que desvelan a los opositores acerca del posicionamiento provincial del PRO para 2023. El lazo político con Schiaretti no se cortó. La desconfianza no es zonza.

Fuente: La Voz del Interior

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