En medio de las peleas en el oficialismo, el Fondo Monetario pidió un fuerte apoyo político para el nuevo acuerdo

ECONOMÍA Por Martín Kanenguiser
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En medio de las fuertes disputas dentro del oficialismo, el Fondo Monetario Internacional (FMI) expresó hoy que el programa que firmará con el Gobierno necesita un amplio apoyo político interno para ser exitoso.

En su habitual conferencia de prensa, el vocero del FMI, Gerry Rice, indicó que si bien el organismo multilateral no se suele referir a cuestiones de política doméstica -ante consultas por las diferencias entre el presidente Alberto Fernández y la vicepresidente Cristina Kirchner por esta cuestión- un “apoyo amplio a nivel político será crítico para lograr el éxito del programa”, en particular para que el país se “adueñe” de las obligaciones incluidas en el acuerdo técnico.

Rice afirmó que el directorio debatirá este acuerdo apenas el Senado apruebe la ley de endeudamiento, aunque no brindó precisiones sobre la fecha de la reunión, pese a que la Argentina debe pagar entre lunes y martes unos USD 2800 millones al organismo multilateral. Tal como informó este medio, el encuentro se puede hacer en forma urgente si las partes se ponen de acuerdo al respecto. No hubo precisiones sobre qué ocurrirá si la fecha de esta reunión en Washington se posterga más allá de los vencimientos de la semana próxima.

En primer término el vocero hizo referencia al impacto humanitario y económico de la invasión rusa a Ucrania y advirtió que afectará el crecimiento global y generará mayor inflación, en una magnitud que todavía dependerá de la persistencia del conflicto bélico.

En este sentido, Rice admitió que el staff “tiene en cuenta” el impacto de esta guerra sobre el “crecimiento y las cuentas externas y fiscales” de la Argentina -y otros países emergentes- para evaluar el desempeño del nuevo programa.

Estas fueron las principales definiciones de Rice sobre el acuerdo de facilidades extendidas:

-Ante algunas preguntas sobre el conflicto entre el presidente Alberto Fernández y la vicepresidente Cristina Kirchner, indicó: ”No comentamos sobre asuntos de política doméstica, pero como hemos afirmado previamente, tenemos la visión de que un amplio apoyo político y civil en Argentina será crítico para el éxito del programa económico; un amplio apoyo doméstico a nivel político es clave”.

-”El programa buscará restablecer el crecimiento con la implementación de medidas que permitan restaurar el crecimiento y proteger a la sociedad”.

-”El programa comenzará con medidas para reducir la alta y persistente inflación con una estrategia múltiple, que incluye una reducción del financiamiento monetario del déficit fiscal y una nueva estructura para la implementación de la política monetaria que permita tener tasas reales positivas para apoyar la demanda de pesos. Este será un asunto desafiante, sobre todo en esta coyuntura global y en particular el impacto de la suba del precio de las materias primas sobre la inflación en todo el mundo”.

-”Estamos en permanente discusión con las autoridades argentinas para llevar este acuerdo técnico con el staff para su aprobación en el directorio, que espera discutirlo luego de que el congreso nacional de Argentina el programa económico y financiero. No tengo una fecha todavía para la reunión del directorio, pero hay que estar alertas”.

Estamos en permanente discusión con las autoridades argentinas para llevar este acuerdo técnico con el staff para su aprobación en el directorio, que espera discutirlo luego de que el congreso nacional de Argentina el programa económico y financiero
-”En cuanto al impacto de la guerra, Argentina, como otros países emergentes ya está siendo afectada por la guerra, incluyendo la suba de los precios de las materias primas que influye sobre la inflación. El staff tomará en cuenta el potencial impacto sobre el crecimiento y sobre las cuentas externas y fiscales del país. De todos modos, todavía hay mucha incertidumbre que dependerá de la duración del conflicto”.

-“Sobre el nuevo programa de facilidades, si el directorio establece un nuevo programa con períodos más extensos para pagar la deuda, el staff del FMI estará feliz de trabajar con las autoridades de la Argentina para ver si puede ser parte de esta iniciativa que luego debe ser aprobada en el board, al igual que en otros países”.

Los ejes del acuerdo

Al respecto, se prevé que esta noche el Senado apruebe la ley que autorizará al Gobierno a endeudarse con el FMI para refinanciar la deuda de unos USD 40.000 millones más los USD 5000 millones ya pagados desde 2020 por el préstamo contraído durante el gobierno de Mauricio Macri.

El memorando de entendimiento enviado al Congreso por el Ministerio de Economía indica que “el programa estará monitoreado mediante revisiones trimestrales, medidas previas, criterios de ejecución cuantitativos, metas indicativas y parámetros de referencia estructurales”, afirma el documento.

El acuerdo habilitará a 10 revisiones trimestrales para distintos criterios de política económica, que incluirán el déficit primario, la asistencia monetaria desde el Banco Central al Tesoro y acumulación de reservas, entre otros puntos. El cumplimiento de estas metas serán determinantes para que el Gobierno pueda recibir los desembolsos del organismo.

El entendimiento técnico estipula que el esquema de objetivos macroeconómicos diferencia dos aspectos: criterios de ejecución y metas indicativas. Para marzo y junio, las dos primeras instancias trimestrales de evaluación, las cifras tentativas fueron expuestas como criterios de ejecución mientras que las de septiembre y diciembre son metas propiamente dichas.

Según el detalle publicado en el documento girado al Congreso, a fines de marzo el Gobierno debería haber cumplido con las siguientes metas:

- Metas fiscales: si bien no estipula un techo para el primer mes de evaluación, la cifra que actuará como referencia de “piso” para el caso del déficit primario de la administración nacional será de $222.300 millones. Además, solo permitirá un valor de 535.900 millones de pesos como deuda “flotante”, es decir pagos atrasados del ejercicio anterior. Este último número se mantiene fijo a lo largo de 2022. Como referencia, los únicos datos fiscales publicados son los de enero, que mostraron un rojo primario de casi $16.700 millones.

Habrá también un criterio de ejecución que el acuerdo considera “continuo”, y que no tiene cambios a lo largo de los cuatro trimestres: la no acumulación de atrasos de pagos de deuda externa por parte del gobierno. En este aspecto, la tolerancia será cero en el programa financiero acordado este jueves.

Luego habrá metas indicativas para dos aspectos: recaudación y gasto social. En el primer aspecto, el Gobierno debería tener un ingreso real 2,417 billones de pesos entre los primeros tres meses del año. Además, habrá erogaciones en programas de asistencia social que tendrán un cupo mínimo de casi $152.000 millones. Según la definición acordada, estarán incluidas la Asignación Universal por Hijo, Asignación por Embarazo, y Ayuda Escolar Anual, la Tarjeta Alimentar y el plan Progresar.

- Metas monetarias: habrá dos criterios de ejecución y una meta cuantitativa. En el primer grupo se listan el piso de variación reservas internacionales netas del Banco Central y el tope del financiamiento monetario desde la autoridad monetaria hacia el Tesoro. Hacia finales de marzo, las reservas deberían haber aumentado USD 1.200 millones en forma neta, mientras que la monetización del déficit tendrá como techo una suma de $236.800 millones. La última meta que deberá cumplir el BCRA es la de la intervención en el mercado de futuros, en el que habrá un tope de USD 6.000 millones como saldo.

La primera revisión será en junio, tres meses después de aprobado -eventualmente- el programa en el Congreso y en el directorio del FMI. En esa instancia, el déficit primario debería ser cercano a $566.800 millones, los ingresos del Estado acumulados de 4,7 billones de pesos, un gasto social que sea como mínimo de $318.000 millones, las reservas deberían haberse incrementado 4.100 millones de dólares en forma neta y la monetización del déficit no podrá superar los $438.000 millones.

Hacia septiembre, las metas indicativas hacia los $912.000 millones de desequilibrio fiscal primario, 6,9 billones de pesos de ingresos fiscales, $494.000 millones destinados a gasto social, USD 4.400 millones acumulados en el BCRA y $613.000 millones de emisión monetaria para financiar al Tesoro. Por último, en diciembre el déficit primario redonderá los 1,758 billones de pesos (2,5% del PBI), 8,9 billones de recaudación, $707.000 millones para programas de asistencia, USD 5.800 millones de colchón de divisas acumulado y $705.000 millones de asistencia monetaria al Tesoro.

Por otra parte, el Gobierno se comprometió ante el FMI a consultar al staff técnico del organismo antes de implementar cualquier medida que pueda entorpecer el cumplimiento del acuerdo y que modifique de alguna manera los lineamientos del programa.

“Estamos seguros de que nuestras políticas son las adecuadas para alcanzar los objetivos del programa y estamos listos para tomar las medidas adicionales que sean necesarias para tales fines. Consultaremos con el FMI sobre la adopción de estas medidas y en forma previa a cualquier revisión a las medidas contenidas en este Memorando, y evitaremos cualquier política que no sea consistente con los objetivos del programa y nuestros compromisos en el contexto de este”, mencionó el Ministerio de Economía.

También expresó que cualquier excedente a la recaudación programada será utilizada para cumplir con la meta fiscal. “Nos comprometemos a aprovechar esta oportunidad para reducir debidamente el déficit fiscal según corresponda, o para asegurar que nuestro escenario base de meta fiscal se cumpla en el evento de que ocurra un shock externo adverso, y de esta manera reflejar nuestro compromiso respecto a las políticas de estabilización macroeconómicas”, asegura el memorando.

Habrá un flujo de información constante entre los funcionarios del Gobierno y el FMI. En este sentido, el acuerdo prevé que algunos datos deberán ser enviados a Washington a diario. Entre esas cifras están las cotizaciones del dólar, el total emitido por el BCRA, depósitos de instituciones financieras en el BCRA; asistencia de liquidez a los bancos, tasas de interés de depósitos a siete días, posiciones en moneda extranjera de los bancos y la actividad del BCRA en el mercado de dólar futuro.

Otros tendrán frecuencia semanal: ventas y compras de títulos-valores liquidados en diferentes monedas, registrados y proporcionados por la Comisión Nacional de Valores, incluidas negociaciones del BCRA. “Esta información será transmitida por el BCRA e incluirá un reporte de la estimación diaria de saldos totales y tipo de cambio implícito de los valores más representativos negociados en las modalidades y operaciones CCL y MEP”, indica el memorando.

También habrá datos quincenales, como las tasas de interés de bonos locales, mensuales como ingresos y gastos del sector público, servicios y saldos de deuda, reservas del sector bancario, depósitos, y semestrales como el gasto de la Casa Rosada al sistema previsional provincial y pagos de atrasos a fallos del tribunal del CIADI, perteneciente al Banco Mundial, además de datos de deuda de las provincias.

La cuenta regresiva para el acuerdo comenzó. Pero el juego recién ahora comienza y cada tres meses, el Gobierno deberá rendir cuentas para ver si puede avanzar un casillero, pedir un waiver o quedar al borde del default.

Fuente: Infobae 

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