Lavagna y sus legisladores le ponen un tope a las ambiciones de Cristina de reforma en el Consejo de la Magistratura

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El exministro de Economía Roberto Lavagna dio este domingo una definición por Twitter que podría complicar las intenciones del oficialismo de que salga aprobada desde el Congreso la reforma del Consejo de la Magistratura que aparta a la Corte Suprema de su conformación. Lavagna dijo que el presidente del máximo tribunal debe presidir ese organismo.

Mientras que el Frente de Todos podría tener el aval en el Senado para esta iniciativa que tiene detrás a la vicepresidenta Cristina Kirchner, es el titular de la Cámara Baja, Sergio Massa, quien se verá en aprietos para cosechar adhesiones después del tuit de Lavagna, cuyos legisladores y los del gobernador cordobés, Juan Schiaretti, eran claves para aprobar el proyecto.

En las últimas horas se especuló con que Graciela Camaño (del bloque lavagnista) negociaba con el oficialismo para que un juez rotativo de la Corte integrara el Consejo, aunque sin el cargo de presidente de la Magistratura.

“En la Argentina no hay cuatro poderes constitucionales, sino tres. Cada uno de ellos debe ser respetado en su independencia y competencias. El Consejo de la Magistratura pertenece al área judicial y es natural que sea presidido por el presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación”, sostuvo el exministro en Twitter.


 

De esta manera se entorpecen los planes del Frente de Todos, que tiene 117 diputados propios y necesita 129 para aprobar el proyecto, cuando además el tiempo para negociar apremia. Es que en el fallo de la Corte que declaró inconstitucional la actual composición del Consejo se determina un plazo de 120 días para dictar una nueva ley y ese rango temporal culmina el próximo 15 de abril.

La propuesta legislativa del Gobierno eleva a 17 los integrantes de la Magistratura -que ahora tiene 13-, pero aparta otra vez al máximo tribunal de este organismo, igual que en la ley ideada por Cristina Kirchner y sancionada en 2006, que fue declarada inconstitucional por la Corte Suprema el pasado diciembre.

En tanto, en caso de no lograrse los acuerdos legislativos necesarios y de que se caiga el trámite legislativo, si no hay una nueva ley deberá asumir la conducción del Consejo el presidente del máximo tribunal, Horacio Rosatti, y también siete consejeros más en representación del Congreso y de los académicos, entre otros.

Fuente: La Nación

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