Perotti, Traferri y Saín: Dios nos libre y guarde

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Durante los seis meses que transcurrieron desde las elecciones provinciales de 2019 en las que ganó Perotti hasta su asunción, el peronismo vivió una verdadera guerra fría. Es que el senador de San Lorenzo, Armando "Pipi" Traferri, que pudo colar a Alejandra Rodenas en la fórmula como vice, presionaba por quedarse con el manejo de dos carteras claves; Justicia y Seguridad.

Según reveló el ex ministro de Seguridad Marcelo Saín en su declaración en la Causa Alvarado, Traferri tenía particular interés en controlar esa cartera y designar al frente de la policía provincial a Gonzalo "Chino" Paz, ex jefe de la Unidad Regional de San Lorenzo y de estrecho vínculo con el senador, tal es así que al año siguiente los dos quedaron ligados a la investigación del Juego Clandestino.

Pero como Traferri sabía que a Paz le iba a costar superar los cuestionamientos si era nombrado, el plan B del senador era designar al ex jefe de Drogas Peligrosas, Gustavo Spoletti, que quedó salpicado como integrante de la pata policial de la organización de Alvarado. Según relató Saín, la idea del senador era poner como ministro a Gustavo Peters, quien fue secretario de Seguridad del último gobierno de Jorge Obeid y cosechó buena imagen, pero aclaró que detrás de ese nombramiento el senador buscaba manejar la calle a través de jefes policiales amigos.

 

Como parte de las evidencias que sustentas estas declaraciones, los fiscales Matías Edery y Luis Schiappa Pietra expusieron mensajes que intercambiaron Traferri con Spoletti del 13 de agosto de 2019:

 

Spoletti: Hola Pipi, estas en la oficina?

 

Traferri: Disculpame, recién veo flaco.

 

Spoletti: Porque fui a la mañana y te iba a dar un abrazo.

 

Traferri: Estoy a las piñas con el equipo futuro de gobierno.

 

Spoletti: Si, algo me enteré amigo. Contá conmigo.

 

Traferri: Por ahora no. Porque no quiero que los identifiquen conmigo. Quiero y debo preservarlos.

 

Los estrechos vínculos entre los senadores y los jefes de sus respectivas unidades policiales no es una novedad en Santa Fe y lo dejó en claro Saín con sus declaraciones pero lo más inquietante es que en la UR17 que es la de San Lorenzo, recayeron todos los ex jefes de Drogas Peligrosas que fue una de las áreas más cuestionadas de la fuerza.

 

Además, Saín denunció que existía un acuerdo político entre el ex ministro radical Maximiliano Pullaro y Traferri para que el entonces ministro designe a las autoridades policiales a pedido de los legisladores: Cuando a Pullaro le reprocharon haber designado a un comisario vinculado al narcotráfico salió a defender al "Chino" Paz", sostuvo Sain.

Pero a pesar de las presiones de Traferri, Perotti ya se había decidido por Marcelo Saín para conducir la cartera y además, venía de presidir la Oficina de Investigaciones del Ministerio Público de la Acusación. Sin embargo, la pelea con Traferri le impidió a la nueva administración aprovechar esos largos seis meses para una transición más ordenada en un área clave por el grado de violencia que sufre la provincia.

Saín agrego en su declaración que Traferri también quería controlar el Ministerio de Justicia y para ello le había encargado a la ex jueza Alejandra Rodenas, por entonces vicegobernadora electa, el diseño de la cartera quien a su vez, nombró como operador al abogado Paul Krupnik.


 

El nombre del letrado para tal tarea sorprendió a los asistentes de la audiencia ya que Krupnik es un reconocido defensor de líderes narco. En rigor, la relación entre Rodenas y el abogado quedó expuesta durante el allanamiento a un rancho de la isla frente a Rosario donde se tenía pistas de que estaba escondido Alvarado.

Durante el procedimiento, irrumpió Rodenas junto a Krupnik para intentar detener la pesquisa y después se supo que la vicegobernadora alquilaba esa misma cabaña. "Es Rodenas la que se pone en escena. Hay audios donde Alvarado dice que hay que hablar con Rodenas (cuando era jueza penal) para ver si nos da una mano, todo eso tiene que llamar la atención", dijo Saín al borde de la indignación en alusión a la protección judicial y política que recibió el jefe de una de las bandas narco más sanguinarias que operó en Rosario.

En otro pasaje de las declaraciones, Saín apuntó contra la justicia federal de Rosario y en especial contra el juez Marcelo Bailaque, quien dejó caer la causa que se había iniciado años atrás en los tribunales de San Isidro y que en gran medida expuso la organización que lideraba Alvarado.

 

En la investigación que llevó adelante el fiscal federal Patricio Ferrari de lo que en principio era una banda que se dedicaba al robo de autos, se desprendió rápidamente que el mafioso rosarino era un actor clave del narcotráfico con aceitados contactos con altos jefes policiales y políticos. Todas las pruebas que recolectó para ese expediente la PSA y que ya entonces había identificado a muchos de los integrantes del Clan Alvarado, fueron desestimadas en la justicia federal de Santa Fe.

 

De hecho, Saín afirmó que Lucio Maldonado aparecía repetidamente en las pruebas recolectadas. Es que el secuestro y crimen de Maldonado el 11 de noviembre de 2018, quien trabajó durante años al lado de Alvarado, es el caso por el cual el jefe narco apareció en los radares de la justicia provincial a pesar de que ya hacía cinco años que un expediente de la justicia federal detallaba su estructura criminal. Ni el juez federal Marcelo Bailaque ni la ex jueza y actual vicegobernadora de Santa Fe, Alejandra Rodenas, les pareció relevante investigarlo.

Fuente: LPO

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