Sin dólares, las pymes apuntan al Central y piden un salvavidas a Kulfas

ECONOMÍA Por Ariel Maciel
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La imposibilidad del Banco Central (BCRA) de incrementar las reservas internacionales en dólares durante abril puso en tensión las necesidades productivas y las estrategias en materia de comercio exterior. Frente a ese contexto, los industriales reclamaron un cambio en las reglas de juego en favor del abastecimiento a las fábricas, pero también que exista una suerte de discriminación "positiva" en favor de las pequeñas y medianas empresas, en contraste con las grandes compañías con capacidad de postergación de los pagos por seis meses.

La voces se alzaron desde las pymes, que piden una intervención más contundente del Ministerio de Desarrollo Productivo que conduce Matías Kulfas, en contraste con la "aplicación de la tabla porcentual" del Central de Miguel Ángel Pesce. “Necesitamos que las medidas de comercio exterior se diseñen con criterios dentro de la industria, pero que siempre se privilegie la importación de las Pymes industriales", afirmó el presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA), Daniel Rosato.

Ahí se esconden dos reclamos. La falta de integración de las pymes a las mesas de diálogo donde se sientan la Unión Industrial Argentina (UIA) de Daniel Funes de Rioja y la Confederación General del Trabajo (CGT) del binomio Héctor Daer y Carlos Acuña, por un lado; y la descentralización de las autorizaciones de importaciones que generó una atomización de las decisiones que desactivan el poder de reclamo que tienen las entidades con menos peso político, por el otro

Rosato propuso “establecer un criterio productivo/industrial para asignar el cupo de importaciones” para “privilegiar a las fábricas por sobre el resto de las actividades” en materia de comercio exterior. Y para eso, el titular de IPA, reclamó derogar la comunicación “A” 7466, emitida hace dos meses atrás por el Central, al sostener que la medida “deja en manos de un cálculo porcentual la definición de contar, o no, con insumos o materias primas clave para producir”, lo que se convierte en un “atentado contra el desarrollo pyme industrial”.

“La estrategia del comercio exterior debe diseñarse con criterio político. Este Gobierno tiene un modelo industrialista, que choca con la escasez de divisas y el contexto mundial. Pero no alcanza con restringir o liberar para todos los sectores iguales, si se quiere profundizar el camino. Las pymes industriales son clave en la generación de trabajo y aún resta mucho para recuperar las fábricas cerradas desde el 2015”, destacó Rosato.

Y agregó: “Está claro que deben existir criterios diferenciados para las pymes industriales, y creemos que esas definiciones se deberían tomar en una mesa de diálogo creada en el Ministerio de Desarrollo Productivo. Para defender el modelo, se debe priorizar a la industria. Y para cuidar los dólares, es importante que también haya un esquema de prioridades entre grandes y pymes”.

IPA no fue la única entidad pyme que disparó. "Parece que hay empresarios de primera y otros de segunda", se quejó el presidente de Empresarios Nacionales (ENAC), Leo Bilanski, al señalar que "las empresas con subsidiarias en otros países importan productos y los pagan a 180 días, pero son parte de los dos lados del mostrador, porque en seis meses recuperan todo en dólares a precio oficial". "Es un doble perjuicio para la pyme. Por eso debemos cambiar la mirada porque desde el monetarismo o desde arriba de la pirámide para abajo no se resuelven los problemas", se quejó en declaraciones radiales.

Los industriales creen que existe una falta de coordinación dentro del Gabinete. Hay temor de que las internas que estallaron públicamente entre los funcionarios que responden al presidente Alberto Fernández con los alineados a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner se haya extendido a otras áreas. "Llama la atención el nivel de atomización de las decisiones", se quejó una fuente empresaria que recala en la UIA. consultada por Letra P.

Una nube de "incertidumbre" se posó sobre el cielo de los industriales. Reconocen el proyecto productivo que instaló el Gobierno les permitió recuperar terreno perdido entre 2015 y 2019, pero creen que las dudas de éxito del plan electoral para 2023 le haya puesto el techo a la reactivación fabril. De hecho, la destrucción de pymes fue de más de 5.000 en la gestión Cambiemos. La pandemia profundizó ese proceso y tocó el piso de 50.016 fábricas en total, que se recuperaron casi 600 a diciembre del 2021.

Algunos análisis económicos que circulan en foros de los socios del Frente de Todos alertaron de la pérdida que "los resultados positivos del comercio de bienes efectivamente liquidado en el BCRA se destinaron casi en forma idéntica al pago de intereses de deuda externa pública y privada, y al pago de capital de la deuda privada".

El principal problema que identifica ese análisis, al que tuvo acceso Letra P, el descuido de las reservas al no haber sido evitado "el suministro a tipo de cambio oficial de las divisas para el pago de deuda externa privada, producto de un ingente crecimiento durante el macrismo de su componente financiera, por parte de las mismas empresas que realización formación de activos externos por más de 40.000 millones de dólares en ese mismo periodo".

Hacia adelante, el mismo informe propone "restringir el suministro por la cuenta financiera al sector privado, e imponerles la utilización de las divisas realizadas durante el macrismo, por un lado"; y por el otro aplicar "una administración de las necesidades de importación directamente vinculado a la producción, y a reducir al mínimo los ingresos de bienes de consumo, mucho más lo suntuario".

Fuente: letrap.com.ar

 

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