¿Schiaretti con Urtubey es la formula que se viene para terminar con la grieta?

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El gobernador habló por primera vez en Buenos Aires del armado de una alternativa a los dos grandes frentes nacionales. Sus contactos con otros peronistas y con Macri.

Su anterior incursión por Capital Federal fue para una reunión política reservada con dirigentes de varios partidos, que luego trascendió, y un evento organizado por un medio de comunicación.

Esta vez, el gobernador Juan Schiaretti habló por primera vez en público de su propuesta de “alternativa superadora” para “salir por arriba de la grieta” política nacional.

“Ya estamos trabajando”, confirmó ante una pregunta de La Voz, antes de su disertación en el Malba, frente a empresarios y dirigentes políticos de Buenos Aires, “el círculo rojo”, según definió alguna vez Mauricio Macri.

El discurso de Schiaretti es consecuente con sus últimos mensajes más políticos, de su visión sobre el escenario nacional.

El 12 de mayo de 2019, luego de su contundente triunfo por su reelección en Córdoba, con el 57% de los votos, Schiaretti manifestó: “Los peronistas que pertenecemos a Hacemos por Córdoba somos del peronismo federal, democrático y republicano. Estamos convencidos de que no habrá república en la Argentina sin el peronismo, y no habrá peronismo si no es republicano”.

Mientras que en la noche del 14 de noviembre pasado, cuando el resultado de las elecciones legislativas nacionales fue muy distinto a aquel aplastante triunfo provincial de dos años antes, el gobernador también se refirió a su eventual proyección nacional.

“Desde Córdoba vamos a trabajar para construir una alternativa federal para terminar con este país unitario”, exclamó Schiaretti, en un escenario sin la efervescencia de 2019.

¿CON QUIÉNES?
El mandatario cordobés venía dando señales de que tiene un proyecto nacional. Ahora aseguró que “está trabajando”. Pero, ¿con quiénes?, es la pregunta del millón.

Schiaretti viaja poco a Capital Federal. No obstante, su participación en esta jornada organizada por el Grupo Clarín, más la anterior incursión de principios de abril, que organizó su asesor Guillermo Seita, indican que está dispuesto a aceitar sus contactos en el escenario político nacional, que se juega en el Puerto.

Además del consultor Seita, que le maneja su equipo de comunicación y los contactos en Buenos Aires, el peronista más cercano es el exgobernador de Salta Juan Manuel Urtubey.

El dirigente salteño no tiene cargos públicos. Desde hace tiempo está abocado en la tarea de organizar encuentros con distintos sectores del PJ –casi todos reservados– que no abrevan en el cristinismo.

La amistad personal y las coincidencias políticas entre Schiaretti y Urtubey comenzaron a construirse durante la gestación del Peronismo Federal, a mediados de 2018.

El otro gestor de aquel espacio fue Miguel Ángel Pichetto, quien ahora intenta ser la pata peronista, pero dentro de Juntos por el Cambio. Sergio Massa tuvo un breve paso por el espacio, hasta que se subió al tren ganador del Frente de Todos que impulsó Cristina Kirchner.

Precisamente, fue en la casa de Urtubey en San Isidro, el 7 de abril pasado, donde Schiaretti compartió una larga cena con dirigentes de distintos partidos.

Estuvieron el gobernador de Jujuy y presidente del radicalismo nacional, Gerardo Morales; el intendente de Rosario, Pablo Javkin (Frente Progresista); y el diputado y futuro candidato a gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio (Juntos por el Cambio).

También participaron de aquel asado otros dirigentes peronistas con los cuales Schiaretti habla mucho: “los federales” Graciela Camaño; Florencio Randazzo y Alejandro “Topo” Rodríguez, además del exmacrista Emilio Monzó.

Con estos dirigentes, el gobernador tiene acceso a través de sus legisladores nacionales, sobre todo, el diputado Carlos Gutiérrez, y la senadora Alejandra Vigo.

A través de Seita, el mandatario provincial tiene contactos con el gobernador de Santa Fe, Omar Perotti, y el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.

Quienes lo conocen bien aseguran que Schiaretti mantiene un vínculo reservado con el expresidente Macri.

Sus más cercanos minimizan esta versión. Argumentan que el gobernador diferencia al expresidente de Cristina Kirchner, pero también le adjudica responsabilidades por “cavar” la grieta.

En este sentido, en sus discursos públicos, el cordobés se muestra muy crítico del Frente de Todos. Aunque también distante de Juntos por el Cambio.

“No lo veo al Gringo convivir en un mismo espacio político con el radicalismo”, aclaró un schiarettista paladar negro.

Schiaretti no ocultó entre sus íntimos la “muy buena” impresión que le causó el diputado radical Facundo Manes, cuando lo visitó en marzo pasado. No obstante, el neurocientífico tiene su propio proyecto presidencial.

Desde su entorno reconocen que Schiaretti quiere participar de un proyecto para “superar la grieta” que gestaron Cristina Fernández y Macri, pero que no pone como condición encabezarlo.

“Juan no se jubilará el año que viene. Seguramente va a trabajar en una propuesta que saque al país de esta crisis”, manifestó recientemente la dirigente política que más lo conoce: su esposa Alejandra Vigo.

Sin el apoyo explícito de ningún gobernador peronista, hasta ahora, Schiaretti no muestra logros concretos de construcción territorial.

Su discurso es bien recibido por muchos sectores nacionales, pero no se perciben logros concretos de proyección nacional.

Los que tienen una lectura crítica y un convencimiento común, son sus opositores cordobeses.

Luis Juez y los radicales Mario Negri y Rodrigo de Loredo están convencidos de que el gobernador no tiene un objetivo nacional. Que su prioridad es que el PJ retenga el poder en Córdoba, para lo cual le son muy provechosas las reuniones con dirigentes nacionales de Juntos por el Cambio.

Esas fotos siempre terminan haciendo ruido en la oposición en Córdoba.

Fuente: La Voz del Interior, sobre una nota del periodista Julián Cañas

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