La bomba de tiempo que deja Schiaretti

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“Schiaretti le deja una bomba de tiempo al próximo gobierno”. Con esa frase, el legislador radical Marcelo Cossar describe la situación financiera de la provincia, que empieza a ser observada con preocupación por una oposición que espera vencer al peronismo en las elecciones del año próximo y hacerse cargo del gobierno cordobés. Basado en un informe elaborado por su equipo legislativo, Cossar advierte que a la administración que asuma la conducción del Estado cordobés a partir de 2023 “le va a tocar el 60% de la deuda que hasta ahora tomó el gobernador Juan Schiaretti”.

El mandatario se encuentra en tierras asiáticas hasta el próximo viernes. La actividad central del viaje fue firmar, junto a su par santafesino, Omar Perotti, el acuerdo de financiamiento de la primera etapa del Acueducto Santa Fe – Córdoba, que será solventado por el Fondo Kuwaití para el Desarrollo Económico Árabe. Se trata de un préstamo por 50 millones de dólares para ejecutar el acueducto que llevará agua a Córdoba desde el río Paraná.

El gobernador no es ajeno a la situación de la provincia en materia financiera y por eso le dedicó un buen tramo de su exposición ante el Círculo Rojo cordobés a comienzos de la semana que pasó. “La deuda viene bajando en dólares año a año desde 2018, cuando tocó un pico en pleno plan de obras”, dijo mientras se apoyaba en un cuadro con datos que ubicaban la deuda pública actual, según números de marzo, en el orden de los 2.564 millones de dólares. Con un precio estimado en los $111 por dólar con el que cerró la actividad en el primer trimestre, esa deuda representaría un rojo de más de $284.000 millones.

En la Fundación Mediterránea, Schiaretti auguró que finalizará su mandato con “un poco menos de 2.300 millones de dólares de deuda”, lo que al valor del mercado que cerró el viernes ($118,44) equivaldrían a más de $271.400 millones. Eso, claro, sin proyectar los movimientos que tendrá la economía argentina de acá hasta que el mandatario abandone el Panal.

 

"Si el gobernador hace lo que promete, va a cancelar apenas el 21% del total de la deuda que él generó. Quien gobierne a partir de 2023 tendrá la obligación de cancelar todo lo que resta, el 79%”, dice Cossar mientras llena su escritorio de informes técnicos con los datos recabados a partir de la información que el gobierno provincial puso a disposición.

La herencia
La proyección nacional del gobernador de Córdoba suele asentarse en una gestión que llevó adelante “el plan de obras más grande de la historia de la provincia”, dato que se sustenta en una serie de obras emblemáticas como autopistas o gasoductos. La oposición reconoce esos desarrollos que reditúan en mejores condiciones para la ciudadanía, aunque también le achacan otras que suelen cuestionar como “innecesarias”. De todos modos, el mayor peso de las críticas tiene que ver con el financiamiento de esas obras.

 

Para Aurelio García Elorrio, uno de los opositores más activos entre los que han advertido los niveles de endeudamiento durante las gestiones del peronismo cordobés, “con Schiaretti y Juan Manuel De la Sota se inició un círculo vicioso de la deuda en la provincia”. Según señala, el Estado provincial asume responsabilidades futuras a través de préstamos que “no son créditos estándar, sino bonos, Letras, que se tienen que cancelar todas juntas”. A contramano de lo que dice Schiaretti, advierte a Letra P que la administración provincial acude a ese tipo de operaciones “porque les han cerrado las puertas de los mercados crediticios” y, mediante esa fórmula “patea la deuda para el próximo gobernador”.

Uno de los puntos que mayor preocupación genera en la oposición tiene que ver con la deuda en moneda extranjera, que ata los números rojos provinciales a los vaivenes económicos externos. Solamente la provincia de Buenos Aires y la Ciudad Autónoma tienen niveles de endeudamiento mayores que la provincia mediterránea, pero ninguna otra alcanza los porcentajes en moneda extranjera que pesan sobre Córdoba. El 95% del stock total, según la oposición.

 

“Cada vez debemos más, pero cada vez tenemos más pobreza y más desempleo. Algo está fallando”, dice Cossar, que busca una respuesta a los interrogantes que dispara esa aseveración en los motivos por los cuales se contrajeron los compromisos que hoy confirman el total del stock de deuda.

 

Para eso, el legislador toma la última publicación oficial al respecto, que data de noviembre de 2021. A partir de allí advierte que el 69,9% de la deuda actual tiene motivos financieros. “Lo más probable es que en su origen haya sido deuda para obra pública, pero las reestructuraciones posteriores llevan a analizarla hoy bajo este concepto, que termina representando un monto que es casi un cuarto de todo el Presupuesto para este año”, señala el radical.

 

Le sigue la deuda para infraestructura vial con el 9,5%. El 4% de la deuda se destina para la salud, el 3% a desarrollo social, el 2% a la educación y prácticamente el 0% para vivienda. “Este último punto muestra que, siendo el déficit habitacional para Córdoba igual a 270 mil viviendas, el gobierno provincial no considera este gasto como prioritario”, señala poniendo el foco en el aspecto más político de la discusión.

En su discurso en la Mediterránea, el gobernador adelantó que recibió un “ofrecimiento del Reino de España” para ampliar la deuda que le otorgó a la provincia para hacer las escuelas Proa. “Es posible que a esa deuda la tomemos, porque nosotros no tomamos deuda que no sea a menos de ocho años por una cuestión de equilibrio”, agregó.

 

“Hace diez días los padres y docentes de distintas localidades del interior están reclamando que ejecuten donde no ejecutaron. Hay alumnos que toman clases en edificios reciclados, prestados o precarios. Entonces, la deuda crece, pero no se hacen visibles los beneficios que supone tomar deuda. Toman deuda para hacer lo que no hacen y vuelven a tomar deuda sin rendir cuentas”, cuestionan en la oposición parlamentaria.

Fuente: Letra P,sobre una nota de César PUCHETA

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