Se cayó la sesión para ampliar la Corte Suprema

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Golpeado por la crisis política que atraviesa al Gobierno, el bloque de senadores del Frente de Todos, que preside José Mayans (Formosa), se vio obligado a postergar la sesión que planeaba realizar este jueves para tratar el proyecto que amplía la Corte Suprema de Justicia a 25 miembros, iniciativa impulsada por los gobernadores peronistas con el aval de Cristina Kirchner. Este traspié podría demorar hasta agosto los planes de la vicepresidenta.

Aunque no hubo un anuncio oficial, ya que la sesión nunca fue formalmente convocada, voceros legislativos del Frente de Todos aseguraron que la decisión de no sesionar se tomó porque hay senadores “con problemas de salud”, como el caso del chaqueño Antonio Rodas, a los que se sumaron los inconvenientes de transporte para llegar a la Capital Federal de otros legisladores oficialistas.

Sin embargo, otras fuentes admitieron que la sesión también se postergó por la resistencia de varios legisladores oficialistas a discutir el tema mientras el Gobierno de Alberto Fernández se debate en medio de una feroz interna política y de una crisis económica a la que no puede encontrarle solución.

“Esto es un descalabro; además, quizás este no sea el momento ideal para discutir la ampliación de la Corte”,dijo un senador oficialista, interpretando el humor que imperaba en buena parte de la bancada. El mismo argumento habrían utilizado legisladores de fuerzas provinciales aliadas, como la experonista disidente Clara Vega (La Rioja), cuando Mayans los tanteó para saber si contaba con el quórum y los votos necesarios para discutir el proyecto.

El tratamiento de la iniciativa, que los gobernadores peronistas fueron la semana pasada a defender ante dos comisiones del Senado, comenzó a caerse en la tarde del martes cuando el puntano Adolfo Rodríguez Saá le comunicó al jefe de su bancada, Mayans, que no estaba dispuesto a votar el proyecto por considerar que “no refleja ni respeta el federalismo”, según confiaron voceros legislativos.

Hasta ese momento, la rebeldía del experimentado senador no ponía en riesgo los números del oficialismo. Pero el panorama fue ensombreciéndose con el paso de las horas a pesar del esfuerzo de la conducción de la bancada del Frente de Todos por lograr, aunque más no sea, que el Senado sesione sobre tablas este jueves con una agenda consensuada con la oposición.

El tibio intento de Mayans no encontró eco en Juntos por el Cambio. Hartos de las desprolijidades del oficialismo y de correr detrás de los tiempos que Cristina Kirchner le marca a la agenda del Senado, la conducción del interbloque que preside el mendocino Alfredo Cornejo (UCR) envió claras señales de que no estaba dispuesta a facilitarle al Frente de Todos la concreción de una sesión de emergencia y convocada a las apuradas.

El interés del oficialismo en celebrar una sesión esta semana se explica en el hecho de que ya tenía todo planeado para que, una vez aprobado el proyecto de la Corte, el Senado entrara en receso invernal hasta agosto con la excusa de las complicaciones en los vuelos de las provincias a la Capital por la mayor demanda que se registra durante las vacaciones de invierno.

Más allá de las críticas técnicas al proyecto de los gobernadores, el enojo de Rodríguez Saá tiene que ver con un tema que desde hace tiempo vienen manifestando varios de sus compañeros de bancada oficialista contra el extremo verticalismo al que Cristina Kirchner somete al interbloque que conduce Mayans.

“Está caliente porque hace rato que insiste con su proyecto y de pronto aparece la propuesta de los gobernadores y se firma dictamen sin discusión”, comentó a este diario un colaborador del senador.

El exgobernador puntano y expresidente presentó un proyecto que eleva a nueve, como en el gobierno de Carlos Menem, los jueces de la Corte. El texto fue utilizado por Cristina Kirchner para instalar en el Senado el debate sobre la integración del tribunal como parte de su enfrentamiento con los magistrados por la conformación del Consejo de la Magistratura.

Sin embargo, el proyecto de Rodríguez Saá, como otras tres iniciativas que también estaban en debate, quedó en el olvido tras la irrupción de los gobernadores peronistas en el debate.

Los caciques provinciales se aliaron con la vicepresidenta para embestir contra la Corte, en su caso como elemento de presión al tribunal, que debe fallar en la disputa entre la ciudad de Buenos Aires y la Nación por la quita de fondos de la coparticipación que sufrió la administración de Horacio Rodríguez Larreta.

Al rechazo de Rodríguez Saá se suma el del provincial y habitual aliado del oficialismo, Alberto Weretilneck (Juntos Somos Río Negro), también autor de una iniciativa que amplía la Corte a 16 miembros y que hace más de dos semanas anuncio que no votaría el proyecto de los gobernadores, al que calificó de “mamarracho jurídico”.

El legislador rionegrino mantuvo una reunión con Alberto Fernández en la Casa Rosada en la tarde del martes. En el encuentro, del que también participó la gobernadora de su provincia, Arabela Carreras, el jefe del Estado le habría manifestado su incomodidad “por la rapidez” con la que el oficialismo dictaminó el proyecto de los gobernadores, una crítica velada a Cristina Kirchner, que es quien impone los tiempos en el Senado.

Fuente: La Nación, sobre una nota de Gustavo Ybarra

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