Macri decidirá en marzo si juega el segundo tiempo o se queda en el banco

POLÍTICA Por Gonzalo Prado
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Las definiciones sobre su rol para el Segundo tiempo que le auguró en su libro a la oposición se harán esperar. En los últimos días, el expresidente Mauricio Macri decidió dar un giro en su estrategia para 2023: fiel a su decisión de jugar al misterio sobre su eventual candidatura, tiene pensado anunciar su próximo papel recién en marzo, a más tardar en abril, reveló a Letra P una fuente inmejorable. Al menos hasta esa fecha, el expresidente seguirá con una agenda que tendrá una intensidad mayor a la actual en cuanto a reuniones, recorridas y mensajes; todo un dolor de cabeza para quienes ya están en pista para competir. 

 De esta forma, el fundador del PRO modificó su sistemática respuesta ante la repetida pregunta sobre si será candidato en las próximas elecciones. Hasta hace un mes, Macri decía solamente que se sentía muy cómodo en el rol de “gran elector”. Ahora, habla de una fecha puntual para dejar la incógnita si hará algo más. La razón detrás de patear su decisión para después del primer trimestre del próximo año no es tampoco aleatoria: nadie en Juntos por el Cambio (JxC), ni siquiera el exmandatario, quiere mostrase precoz ni adelantar definiciones por temor a una acusación de golpismo por parte del Frente de Todos (FdT).

Para esa fecha, Macri espera tener una idea más certera sobre el contexto en el que se encontrará el país al momento de, eventualmente, retomar el poder, además de JxC desde el punto de vista electoral, así como las figuras que tenga el PRO en carrera. Como contó Letra P, el expresidente mira con desconfianza a la titular del partido, Patricia Bullrich, y al jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta: les endilga que no comparten sus ideas económicas. No por nada, hace poco, mencionó también como posible candidata a la diputada María Eugenia Vidal,. Confesó que es su “debilidad” y la destaca por la capacidad de tomar esas medidas que él cree que habrá que tomar. Este jueves, las exgobernadora dijo que, en 2023, "la sociedad estará dispuesta a acompañar decisiones y cambios difíciles". ¿Shockeados? 

 Sin embargo, ese “todavía le falta”, que repite como mantra Macri cada vez que habla tanto de Bullrich como de Larreta, no es el único motivo detrás de poner una fecha límite a su decisión. Aunque dice una y otra vez que no le desagradaría que, sin ser candidato, su rol se limitara a tener poder de veto para bendecir al próximo CEO de JxC, en sus últimas recorridas sintió algo que le llamó la atención: la recepción de la sociedad.

Hasta ahora, el expresidente estuvo primero en Rufino y Amstrong, provincia de Santa Fe, junto al diputado Federico Angelini. Luego pisó Lanús, en el conurbano bonaerense, con el intendente Néstor Grindetti, para luego, a los pocos días, desembarcar en La Plata con Cristian RItondo, Vidal y el anfitrión, Julio Garró.

 “Sólo el 10% de las personas que se le acercaron lo putearon”, cuentan sorprendidos, con datos precisos, en el entorno más íntimo de Macri. En la capital bonaerense fue más allá con la recorrida: se salió de todo protocolo, compró una docena de pastelitos, se puso a timbrear y les ofreció a vecinos y vecinas de la localidad de Tolosa.

La explicación para el fenómeno gira en torno a la crisis económica que azota a la administración de Alberto Fernández. A medida que se profundizan los problemas del Frente de Todos, más repunta la imagen del expresidente, a quien la economía también lo bajó del tren de la reelección .

 “(Macri) sube de forma lenta, pero no en todos lados”, responden en el entorno de Larreta ante la consulta de Letra P. La intención de voto de Macri es la principal herramienta que pueden esgrimir el jefe de Gobierno y Bullrich y los líderes de la Unión Cívica Radical (UCR) y la Coalición Cívica para evitar que sea candidato. “Hay lugares en los que tiene un 70% de imagen negativa”, apuntan desde la cúpula radical. 

Todas las tribus de JxC son conscientes de que las chances de Macri aumentan cuando empeora la situación de la Argentina. La fecha de la definición tampoco es un capricho; antes de las últimas turbulencias en la economía, cambios en el Ministerio de Economía mediante, en la coalición opositora esperaban tener resuelta o, al menos, encaminada la nómina de candidatos a más tardar en diciembre. La postergación del calendario de definiciones obliga a poner las negociaciones en stand by para seguir monitoreando la novela del oficialismo. "Es lo mismo que pasa con el plan económico. Podemos tener algunos lineamientos básicos, pero la foto que se mira ahora del país puede ser muy diferente a la que tengamos en marzo", explicó la misma fuente que reveló el plazo que se puso el expresidente para anunciar si jugará el Segundo tiempo o se quedará en el banco.

 Veto familiar
Para Macri, con todo, el escollo más importante para lanzarse a una candidatura para volver a la Casa Rosada no son las encuestas, sino la familia. A sus más estrechos colaboradores, que suelen estar presentes bastantes horas en sus oficinas de Olivos, les dice que su esposa, Juliana Awada, y su hija Antonia le piden que no busque la revancha cada vez que el tema surge en el seno familiar. Incluso, el expresidente llegó a blanquear esa situación en sus últimas entrevistas. “Ella (por Awada) vio lo mal que la pasé y siente que también es mucha pérdida de libertad. Le cuesta imaginarse volviendo a Olivos, un lugar que ella arregló, porque lo encontramos, como todo en Argentina, en un estado de abandono”, dijo en declaraciones a A24.

 Si la familia es la última barrera, la idea de "ir por el bronce" es el combustible del motor de su postulación. Esa idea de intentar sentar las bases de un espacio que cambie la matriz del país no sólo está presente en cada una de sus intervenciones, también se la repite a su entorno más íntimo.

Fuente: letrap.com.ar

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