Manes le baja el precio a una fórmula con Schiaretti

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En medio de las alquimias políticas preelectorales, un posible acuerdo entre el peronista díscolo que gobierna Córdoba, Juan Schiaretti, y el diputado radical Facundo Manes –que se pasea por el país con traje de precandidato presidencial– es empujado por sectores del oficialismo cordobés y por la tropa de intendentes radicales de aquella provincia que, en paralelo, fogonean una renovación boinablanca con propuesta autóctona a la gobernación. ¿Qué dice el neurólogo? Dirigentes de su entorno le bajan el tono a una eventual fórmula y, aunque no cierran ninguna puerta, encorsetan cualquier entendimiento en el ámbito de Juntos por el Cambio (JxC).

Desde el encuentro que mantuvieron en marzo pasado, del que quedó flotando un puñado de coincidencias conceptuales montado sobre la arenga antigrieta, la versión sobre una apertura de canales de comunicación para tejer algo en conjunto rumbo al 23 comenzó a sonar con más fuerza, con la provincia mediterránea como epicentro. Sin embargo, cerca del diputado radical niegan la existencia de conversaciones avanzadas en ese sentido y, aunque dan cuenta de las voces que se suben a ese coro, solo lo atribuyen a expresiones tendientes a “acelerar” algún tipo de acuerdo que no tiene marco, al menos por el momento.

 En la órbita del neurocientífico también dejan trascender que no hay voluntad de poner en riesgo la coalición opositora. “Tenemos vocación de mantener Juntos por el Cambio y ampliar”, consignó a este medio una fuente consultada; es decir, le dejan la puerta de JxC entreabierta para que entre si quiere, todo lo contrario a lo que busca Schiaretti.

También hay quienes remarcan que, a diferencia de lo sucedido en marzo, en su último desembarco en Córdoba, Manes no mantuvo contacto alguno con Schiaretti. A comienzos de julio, el neurólogo visitó en la Universidad Nacional de Córdoba en el marco del acto por otro aniversario de la reforma universitaria. Allí, se rodeó de algunos de los dirigentes con los que busca “ampliar” la principal coalición opositora, como el intendente de Rosario, su amigo Pablo Javkin.

 

Pero días antes de aquella visita, Manes había recibido en el Congreso a una guarnición de la tropa intendentista del radicalismo cordobés: entre otros, estuvieron Myrian Prunotto (Estación Juárez Celman), Carlos Briner (Bell Ville) y Gustavo Benedetti (Arroyito). Prunotto lleva la bandera de un radicalismo que reclama protagonismo en la contienda por la gobernación.

Bajo ese cielo, sus pares Briner y Benedetti la escoltan en un pregón que genera ruidos dentro de las distintas líneas internas del radicalismo cordobés, pero que parece tener banca de Manes, quien, además de recibirlos en su despacho, se movió cerca de ellos en la charla que tuvo días después en Córdoba con otros miembros del foro de intendentes.

“Tenemos muchas coincidencias con Facundo Manes; estoy convencido que es el perfil de presidente que necesita la Argentina en estos tiempos”, escribió Benedetti en las redes y agregó un guiño a Schiaretti: “Es tiempo de dialogar y construir puentes; la República Argentina nos necesita a todos. Construyamos una mayoría entre todos los argentinos”. En esa línea, el intendente oficialista de La Calera, Facundo Rufeil, directamente enunció la fórmula presidencial Schiaretti-Manes.

 

Pero, lo dicho, en las filas del neurólogo se mueven con prudencia, recalcan que “falta mucho” y que ninguna decisión se tomará de forma aislada. Sí destacan la vocación de ampliar que tiene Manes y otros referentes radicales como el propio titular del partido, Gerardo Morales (que también hizo sus guiños hacia Córdoba); todo, bajo el paraguas de considerar “bienvenidas” a aquellas “expresiones acordes al plan programático” del partido.

 

Mientras tanto, Manes acelera el tranco de su camino rumbo a la Casa Rosada con liturgia outsider. En solo un mes, con su lei motiv de Empatía como bandera, recorrió las provincias de La Rioja, Catamarca, Córdoba, Formosa y Jujuy. A esa gira, le adosó visitas al conurbano: estuvo en Merlo, Morón, Avellaneda y La Matanza.

Fuente: Letra P, sobre una nota de Damían BELASTEGUI

 

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