La lucha por el trono de la hidrovia

POLÍTICA Por Facundo Borrego
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El desembarco de Sergio Massa en el superministerio de Economía movió, entre tantas cosas, los estantes de la Hidrovía Paraná-Paraguay. La presidencia del Ente de Control y Gestión de la vía troncal quedó vacante luego de que el tigrense designara a Ariel Sujarchuk en un cargo ministerial que sería incompatible para continuar al mando del organismo. Esa silla hoy cotiza altísimo y comienza a disputarse entre Santa Fe y Entre Ríos, más la incidencia de la política nacional y del lobby privado vinculado al agro santafesino que presiona para que esta vez al gobernador Omar Perotti no se le pase el tren de nuevo. 

El Gobierno pone ocho de los 15 miembros del ente y el resto las provincias con costa en la hidrovía. Presidencia coloca a quien encabeza el organismo y completan con representaciones los ministerios de Transporte, Desarrollo Productivo y del Interior. Por lo tanto, Massa, que ya tenía incidencia en las sillas que corresponden a Transporte con la subsecretaría de Planificación, Micaela Moran, y el exjefe de gabinete, Abel de Manuele, ahora suma fichas con la referidas a Producción que ocupan por el momento Claudio Sehtman y Cavo y Pamela Morales. Al margen si hay cambios de nombre, Massa se empoderó, vaya novedad.

Pero lo más codiciado es el cetro de la presidencia en manos de Sujarchuk, recordado por amagar con salir del Frente de Todos hasta que Alberto Fernández le ofrendó presidir el ente. En su breve gestión se enfocó en armarlo administrativamente, pero ni noticias del pliego del dragado y balizamiento que es para lo que se creó el órgano. A pocos meses de poner primera, Massa lo nombró como secretario de Economía del Conocimiento y ese vacío empieza a disputarse por todos los actores de la hidrovia. Suena raro que el tigrense largue semejante hueso que tendrá en sus manos el destino del mantenimiento del río ahora que termina de pisar con todo en el Gobierno. 

La idea de las provincias es que sea un nombre idóneo y no desayunarse, como ocurrió con Sujarchuk, con una persona sin historia portuaria, trayectoria personal en materia de transporte de vías navegables ni roce con la hidrovia. En este marco, se le presenta una nueva chance a Perotti, a quien, principalmente, el sector privado cuestionó por lo bajo por su imposibilidad de imponer en su momento a un referente del Gran Rosario, corazón de la hidrovía y desde donde se exporta el 80% del comercio exterior nacional. En diciembre, cuando finalmente se delegó a Sujarchuk, pensaba proponer para esa silla al director de Asuntos Jurídicos del Ente Administrador Puerto Rosario (Enapro), Marcelo Terenzio. Por ahora, mantiene silencio en esta nueva oportunidad.

El desafío suma presión por dos cuestiones. Por un lado, las cerealeras  instaladas en el cluster agroexportador santafesino no quieren perder otra oportunidad ni ver que el lugar lo ocupe de nuevo alguien que no sea de la zona y con vínculo con el sector. “Es el momento de Santa Fe”, sostienen a Letra P desde el corazón del empresariado cerealero. 

El otro pistón que presiona a Perotti es Entre Ríos, provincia que pretende tener la presidencia y puede competirle al gobernador. La apuesta que barajan es es que el lugar quede en manos del vicepresidente 1° del consejo directivo, Hernán Orduna, entrerriano de una historia política extensa en el poder provincial: ministro de Gobierno de Jorge Busti, vicegobernador de Mario Moine, y exintendente de Concordia. Actualmente tiene estrechos vínculos con el Instituto Patria, que pone los ojos con efusividad en la hidrovia y en el Canal Magdalena.

 Además de Orduna, Entre Ríos tiene incidencia en el consejo directivo con el fiscal de Estado provincial, Julio Rodríguez Signes, y con el subsecretario de Puertos y Vías Navegables, Leonardo Cabrera. Pasado en limpio, el organigrama de quienes controlan la hidrovia está conformado por el massismo y los entrerrianos. Santa Fe es la protagonista más grande de la vía troncal y agroexportación del país pero no tiene peso determinante en su manejo. Sólo el cargo de vocal con la secretaria de Gestión Federal, Candelaria González del Pino, y se podría sumar el secretario de Transporte de la Nación, Diego Giuliano, aunque parece estar más encima de otros temas de la cartera.    

“No creo que la elección de quien reemplace a Sujarchuk sea punto de discordia entre las dos provincias”, suaviza un funcionario entrerriano empapado en el tema en contacto con Letra P. “Perotti está muy atento a los movimientos del ente y a lo referido a Hidrovía”, advierten. En el fondo, coinciden en plantear la licitación de la vía troncal con un esquema similar al que se estableció durante 25 años. “El camino más rápido para licitar es tomar las bases, mejorarla y llamarla”, admite. Ahí está la discusión de fondo de toda esta novela. Esto choca de frente contra lo que fogonean desde el Consejo Federal de la Hidrovía los gobernadores de Chaco y Buenos Aires, Jorge Capitanich y Axel Kicillof. Por ende, hay dos polos enfrentados y una discusión interna por la silla en la zona núcleo. Socios y enemigos a la vez en un escenario de intereses cruzados.

 Esa idea de Santa Fe y Entre Ríos tampoco coincide con el esquema actual y las intenciones de la Administración General de Puertos (AGP) que agarró por un período puente la concesión y hace contrataciones de dragado y balizamiento, pero tiene intenciones de seguir para siempre tal como adelantó Letra P.. Es decir que, dentro del propio consejo directivo, hay posiciones como las de los gobernadores santafesinos y entrerrianos de evitar la pata estatal en el peaje, algo que tampoco quiere el establishment agroexportador. ¿Lo tendrá en claro Alberto Fernández? Más aun: ¿Lo sabrá Massa?

Quizás la silla del comando la pretendan ambas provincias más para estirar que para hacer. Así se podría terminar en un retoque del pliego anterior sin más. Además, tener listo el nuevo pliego está cada vez más lejano y sigue tomando fuerza la idea de que se concrete recién con el próximo gobierno. Operadores del sistema calculan que, como viene de demorada la mano, sin siquiera un borrador, al menos un año y medio más se mantendrá este esquema con la AGP administrando. Vale aclarar que nadie se está quejando de la operatividad y tampoco se cumplieron los augurios antiestatales. 

 También el tiempo juega a favor de AGP. De hecho, el Ministerio de Transporte le prorrogó en la semana el contrato de concesión de la hidrovía hasta la toma de servicio de quien resulte adjudicatario de su licitación que, como se dijo, tiene para rato. En tanto, desde el sector privado creen que la administradora estatal quiere la silla de la presidencia en este avance para sostenerse en el negocio. Según supo Letra P, por ahora no hubo ofrecimientos. “No nos morimos por meternos en ese debate político puro”, se escuchó cerca de AGP. La tensión en Transporte del massismo con el kirchnerismo duro, llámese en parte AGP, se limó obligados por el mismo rodaje del proceso, se sinceraron en contacto con este medio. Al menos hasta que se defina el pliego. El martes se reúne el consejo directivo y aún no está en el temario la renuncia. Una postal de lo lerdo que viene todo.

Fuente: letrap.com.ar

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