La inflación de la Argentina superó a la de Venezuela en julio

POLÍTICA Por Martín Kanenguiser*
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La inflación de la Argentina superó en julio la de Venezuela, que se ubicó en el 5,3% según una medición independiente del gobierno de Nicolás Maduro.

La suba de los precios del mes pasado en Venezuela se desaceleró 9,2 puntos porcentuales respecto a junio, detalló el Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF), un organismo independiente integrado por expertos económicos.

 
De esta manera la inflación acumulada en los primeros 7 meses del año fue del 62 %, mientras que la tasa interanual (julio 2021-julio 2022) se ubicó en el 139 %, según las cifras del OVF. Así, la tasa de inflación de julio, de acuerdo con la data del observatorio, es la cuarta más baja en lo que va de año.

En enero, el alza promedio de precios de bienes y servicios fue del 4,8 %; en febrero, del 1,7 %; en marzo, del 10,5 %; en abril, del 3,6 %; en mayo, del 10,1 %; y en junio, del 14,5 %, la más alta de momento en 2022.

El OVF subrayó que los sectores que registraron los mayores incrementos el mes pasado fueron alimentos y bebidas no alcohólicas, con un 9,9 %; y bebidas alcohólicas y tabaco, con un aumento de un 9,4 %.

 
Por otro lado, el OVF indicó que, en julio, el costo de la canasta básica de alimentos —analizada para una familia de cinco personas— fue de 392 dólares, lo que supone un alza del 29 % respecto a julio del año pasado, cuando se ubicó en 303 dólares.

El Banco Central (BCV), la institución oficial que debe informar los registros de la inflación, no ha publicado todavía los datos de julio ni de junio; el gobierno de Maduro ya ha tenido controversias con la comunidad internacional por la calidad y el ritmo de divulgación de los datos de precios. En este sentido, el último número divulgado por el Banco central correspondió a mayo, cuando el aumento de los precios de servicios y productos fue del 6,5 %, con lo que la inflación acumulada en los primeros cinco meses fue de 23,9 %.

 
Cabe destacar que Venezuela salió en diciembre pasado de una hiperinflación en la que entró en 2017 y que, por cuatro años, redujo el valor del bolívar, lo que llevó a que la sociedad adoptara de manera no oficial al dólar en un intento por preservar sus ingresos.

Las perspectivas de la Argentina

Este jueves 11 el Indec publicará el dato oficial de la inflación de julio, que, en promedio, para las consultoras privadas se ubicó en el 7,5 por ciento -el Indec habría registrado una cifra levemente menor empujada hacia abajo por el precio de la carne- según el relevamiento de expectativas de mercado que recoge el Banco Central y que proyectó una suba de precios del 90% para 2022 en su último informe, frente al 76% que había estimado un mes antes. Algunas consultoras, como FIEL, prevén que la tasa se ubique en los 3 dígitos en diciembre próximo.

ECO GO informó que su relevamiento de precios llegó al 6,8% el mes pasado, al 44,5% desde enero y al 69% en el último año, mientras que el relevamiento de precios minoristas de C&T arrojó un incremento mensual de 7,6%, “el más elevado desde abril de 2002, inmediatamente luego de la salida de la convertibilidad; incluso, superó al 7,2% que habíamos relevado en abril de 2016, cuando en la administración Macri se implementaron fuertes ajustes en los servicios públicos, aunque ese dato no está en las series oficiales porque todavía no había recomenzado la estimación del IPC”.

Con el dato de julio, la inflación habrá acumulado 45% desde enero y casi 70% en los últimos 12 meses.  El resultado de julio será el índice mensual más alto del año luego del 6,7% registrado en marzo y también el mayor desde 1991, cuando se puso en marcha el plan de convertibilidad, que eliminó la inflación por 10 años.

 
Luego del el 5,3% informado por el Indec para junio, cuando ascendió a 64% para los últimos 12 meses, para los economistas del sector privado las chances del Gobierno de lograr el ajuste fiscal del 8% del gasto real en el segundo semestre del año -comprometido con el Fondo Monetario Internacional (FMI)-, reflejarán sus posibilidades de contener las presiones al alza; el primer semestre, con una devaluación lenta del peso, medida por la variación del tipo de cambio oficial y sin suba de tarifas, ya fue muy complejo por el déficit fiscal superior al equivalente a 4% del PBI y la fuerte emisión monetaria.

En este sentido, el ministro de Economía Sergio Massa ya anticipó en su primera conferencia de prensa que los datos de los próximos dos meses serán los más duros para el Gobierno, aunque confió en que las medidas anunciadas para comenzar a reducir el déficit fiscal y cumplir con la meta del 2,5% del PBI acordada con el FMI permitirán reducir en forma gradual la desatada suba de los precios.

La perspectiva internacional

Con el dato de junio, la Argentina ocupó el séptimo lugar luego de transcurridos seis meses del 2022, con el 64% acumulado en el último año, luego del Líbano con 211%, Sudan 199%, Venezuela 170%, Siria 139%, Zimbabue 131 y Turquía 78 por ciento. De este modo, superó la suba de precios de varios países africanos: Etiopia 34,5%, Angola 23,9%, Sierra Leona 17,3%, Nigeria 16,1% y Zambia 15,7 por ciento.

Entre los países del G7, Estados Unidos alcanzó un récord de 9,1% anual en junio –su nivel más alto desde 1981-, Gran Bretaña también 9,1%; Italia 8%; Alemania 7,6% Canadá 7,7%; Francia 5,8% y Japón 2,5%. En Asia, Sri Lanka, azotada por un severo conflicto socioeconómico y político, llegó al 45,3%. El ranking mundial lo sigue liderando El Líbano con 211%, Sudán 199% y Venezuela 170 por ciento.

 
En América latina, salvo por Venezuela, que dejó atrás su cuadro de hiperinflación pero que mantiene una tasa de tres dígitos en términos anuales, los principales países de la región registraron una suba promedio del 0,7% el mes pasado. Luego de la Argentina en junio quedó Perú con 1,1%, que acumuló 4,6% en el semestre y 8,8% en el último año.

 

 

* Para www.infobae.com

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