¿A donde va Schiaretti?, el dilema del peronismo de Córdoba para seguir en el poder

sgf_22072-1

“Salir por arriba”. Esa ruta que Juan Schiaretti trazó para “salir de la grieta” a nivel nacional parece haberse convertido en la receta predilecta del peronismo cordobés a la hora de sortear los inconvenientes que el día a día le presenta de cara a las elecciones en las que Hacemos por Córdoba pondrá en juego su continuidad en el gobierno provincial. En esa empresa, la figura del gobernador cobra cada vez más relevancia, al punto tal de haberse convertido en eje central de la estrategia oficialista.

Además de envalentonar a Juntos por el Cambio (JxC), el resultados de los comicios municipales en Marcos Juárez provocó un temblor al interior de un oficialismo que recalcula caminos y pone alerta al principal interesado en que los astros vuelvan a alinearse, el intendente cordobés, Martín Llaryora, el elegido para continuar con el legado que Schiaretti y José Manuel De la Sota construyeron durante casi 25 años.

Entre las múltiples lecturas que se realizan en torno a lo sucedido el pasado domingo, el fallido intento de trasladar los votos de Schiaretti a Verónica Crescente aparece como una de las miradas compartidas por todo el espectro político provincial. En el llaryorismo desglosan el dato y lo retrucan con una pregunta. "Si Schiaretti, que tiene una imagen positiva superior a la del intendente de Marcos Juárez no pudo hacer que acompañen a su candidata, ¿por qué Pedro Dellarossa logró que voten a Sara Majorel?". La respuesta se dispara con velocidad: "Dellarossa fue candidato a primer concejal, entonces no tuvo que pedir que voten a Majorel, sino que pidió que lo sigan votando a él".

El movimiento estratégico que el llaryorismo lee en esa jugada de JxC en Marcos Juárez abre un nuevo escenario en el PJ mediaterráneo. Para que el apoyo a la gestión de Schiaretti se plasme en la contienda provincial, el actual gobernador tiene que ser candidato y pedir un voto que termine beneficiando a quienes integren las listas de HxC en 2023. Para eso, existen solo dos opciones: o el mandamás cordobesista finalmente es candidato a Presidente, o a vice, y las elecciones provinciales se pegan al calendario electoral nacional; o Schiaretti encabeza la lista para legisladores provinciales.

Aunque mucho más alocada, esta última opción parece la más efectiva en el plano de la estrategia ya que, de no mediar modificaciones, la Nación y la provincia votarán con sistemas diferenciados. La combinación de la boleta sábana y la boleta única cordobesa puede complejizar el “arrastre” buscado. Con todo, en el entorno del Llaryora se esperanzan con empapelar la provincia anunciando una doble candidatura.

 

"Tenemos que lograr eso", confía una fuente ligada a la mesa chica del intendente que quiere ser gobernador. Vale recordar que el peronismo cordobés dejó trascender en algún momento la posibilidad que Schiaretti fuera candidato a intendente, pero la idea fue rápidamente desestimada. “Schiaretti está más para Presidente'', dijo Alejandra Vigo para frenar en seco aquella intentona que se fue apagando hacia finales de marzo.

Esa “opción de máxima” explicará en las próximas semanas una mayor presencia del gobernador y sus principales referentes en las discusiones nacionales. En lo que en el PJ cordobés espera convertir en una primavera schiarettista, el mandatario levantará el perfil y, mientras apuntala su gestión con recorridas en el interior provincial, se meterá de lleno en el debate nacional con la intención de exportar su “Modelo de Gestión Córdoba”.

Mientras eso sucede, Llaryora también intensificará su plan de instalación provincial. Perdida en medio de la agitada agenda nacional, el intendente capitalino viene de una virtuosa recorrida por el sur cordobés. La continuidad de ese proceso tuvo un broche de oro la semana pasada en la Rural de Río Cuarto, donde recibió el beneplácito de empresarios, y se reunió con la Mesa de Enlace y productores locales.

 

“Para nosotros es muy importante que Martín pueda exponer sus ideas con respecto a la forma en que se garantizará la continuidad de un modelo que está muy bien considerado por la población y cómo se conjugará con políticas que tienen su propia impronta. Si logramos que en la campaña esas ideas se sostengan en un 70/30, tenemos una fórmula exitosa”, explican en el entorno de Llaryora echando mano a los porcentajes clásicos con los que en Córdoba se prepara el fernet con cola. Una marca registrada.

 

 Para apuntalar su perfil de candidato, el intendente deberá hacer equilibrio con las tareas de gestión en la capital provincial, entendida como una de las vidrieras más importantes para su proyección. Por eso, su equipo de trabajo diagrama una recorrida por unas 25 ciudades entre las que se conjugan las más grandes con aquellas consideradas estratégicas para el armado electoral.

 

En ese sentido, el llaryorismo no quiere cargar tintas luego del tropezón en Marcos Juárez. “No se le puede echar la culpa a quienes definieron la estrategia porque evidentemente muchas cosas fallaron y ni las encuestas que manejaban en JxC vieron venir el resultado”, advierten, bajándole la espuma a la discusión que quisieron instalar algunos tinglados internos del PJ cordobés. Según señalan, Llaryora “confía plenamente” en el equipo a cargo de la estrategia provincial y deposita expectativas en el rol que deberán cumplir intendentes y caciques territoriales históricos del peronismo cordobés.

 

Aunque intenta dejar atrás el mal trago de Marcos Juárez, el PJ también toma nota de los supuestos que se caen tras la estrategia fallida y llaman la atención sobre una idea que parecía indiscutible, la efectividad de los armados transversales. “Quedó demostrado que a la hora de pensar alianzas electorales, no hay que dar por sentado que los votos de los diferentes espacios se suman automáticamente. Ahí también hay algo para tener en cuenta”, aseguran, mientras queda picando la posibilidad de una fórmula “pura” que contenga a todos los sectores del peronismo provincial para garantizar la continuidad del modelo de gestión nacido a finales del siglo pasado.

 Fuente: Letra P, sobe una nota de César PUCHETA

Te puede interesar