La interna que empiojó la paritaria municipal en Santa Fe

POLÍTICA - SANTA FE Por Agustin Vissio
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El realismo mágico de la política santafesina dejó otro capítulo de rosca, conflictos y dirigentes gremiales durmiendo en una oficina de la Casa de Gobierno. El marco de lo acontecido fue la paritaria municipal donde estuvo cerca de lograrse un acuerdo, pero diferentes hechos trabaron un encuentro que terminó recalentándose y volando por los aires. La Federación de Sindicatos Municipales de esta provincia (Festram) quiso mostrar músculo frente a sus rivales internos y salió con los tapones de punta contra las intendencias peronistas y el gobernador Omar Perotti. En la otra vereda, la versión de los hechos es totalmente diferente. Acusaciones cruzadas en una jornada que le corrió el velo a parte de las internas sindicales y políticas que hoy se viven en la Bota.

“Tras varias horas de negociaciones llegamos a un acuerdo del 35% en forma escalonado: 13% en septiembre, 8% en octubre, 9% en noviembre y 5% en diciembre, con cláusula de revisión para la segunda semana de ese mes”, detalló el secretario general de Festram, el bielsista Ignacio “Noni” Monzón. La noticia ya había sido brindada a los y las delegadas con bombos y platillos, era combustible para mostrarse mejores que los sindicatos que decidieron ir por fuera: superaba la oferta de Rosario, cuyo sindicato se cortó solo y no se siente parte de la federación, y la realizada por Perotti a los gremios estatales. Pero ese acuerdo quedó en el aire y en pausa, y a partir de ese momento las versiones se bifurcan. El conflicto aparece cuando se rompen los papeles del acta que había comenzado a ser firmada y, posteriormente, las intendencias justicialistas pidieron un cuarto intermedio. 

¿Qué ocurrió? “El argumento (para no firmar) fue que hubo un llamado del foro de los intendentes justicialistas”, afirmó Monzón abriendo la polémica. Pero eso no iba a ser todo. Tanto el actual secretario general como su antecesor Claudio Leoni apuntaron los cañones al mandatario provincial, nuevamente, y lo responsabilizaron por lo ocurrido. “La repudiable decisión del gobierno de Perotti de impedir la firma de un acuerdo paritario que favorecía a miles de familias municipales viola la libertad sindical, la negociación colectiva, la Constitución y tratados internacionales. Me avergüenza que el gobernador diga ser justicialista”, escribió Leoni  en su Twitter y la diputada provincial Matilde Bruera lo citó para acompañar el reclamo haciendo crujir, una vez más, la grieta en el PJ santafesino. Aportando una cuota de dramatismo, dirigentes de Festram decidieron hacer una “vigilia” y pasaron la noche en una oficina de la Casa de Gobierno.

La otra parte cuenta una historia totalmente distinta. Intendencias justicialistas desmienten lo relatado por Festram, anunciaron la inminente salida de un comunicado y observan con enojo lo que hizo la federación. Comparten diagnóstico con la Casa Gris: que el ente comandado por Monzón viene perdiendo músculo sindical y tenían que llamar la atención. “Fue un circo. Se entiende porque perdió poder y ya no tiene incidencias en las principales ciudades”, concuerdan ante Letra P diversas fuentes territoriales. Según diferentes lecturas, se entrecruzan intereses políticos y sindicales

Representando a las intendencias del PJ estaban los secretarios de Hacienda de las ciudades de Reconquista y Esperanza, ambas gobernadas por el PJ. También se encontraban representados los municipios de Venado Tuerto (radical) y Villa Gobernador Gálvez (socialista), a los que Monzón reconoció públicamente por firmar, y las comunas de Helvecia y Cañada  Rosquín. La versión que dan en los espacios peronistas es que los papeles del acuerdo, que no habían sido firmados por todas las partes, se rompieron porque se habían olvidado de incluir un artículo. Según pudo averiguar Letra P, se trataba del punto que fijaba la reunión de revisión prevista para diciembre.

Tras romper los papeles, quienes representaban al peronismo solicitaron un cuarto intermedio para poder hablar con sus pares para discutir una cuestión puntual: habían acordado que el primer tramo no superaría el 12% y se estaba firmando una suba del 13%. “Nunca quisimos frenar el acuerdo, solo pedimos tiempo para analizar y ratificarlo”, explicó una persona que tuvo incidencia en los hechos. Tras esta situación la cosa terminó explotando. Sin embargo, todo lo ocurrido podría ser en vano ya que una fuente con relevancia política en la negociación le adelantó a este medio que a pesar de todo, se terminará firmando lo charlado en la frustrada reunión: “Vemos que hubo intenciones políticas detrás de esto”, dicen.

Intendentes e intendentas peronistas y el gobierno provincial rechazan que detrás de lo ocurrido esté Perotti. “Es un disparate”, deslizó un intendente. Mientras que en la Casa de Gobierno le bajaron el tono a la polémica diciendo que “seguramente hubo un malentendido por parte de Festram”. A su vez, reconocen que el acuerdo termina siendo “un par de puntos mejor que el provincial, pero no debería llamar la atención porque no es la primera vez que ocurre”. El perottismo toma nota pero aparenta quitarle importancia.

Fuente: letrap.com.ar

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