Paro maestros en Santa Fe: Las prioridades de Perotti pasan por otro lado, no por la educación

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“La lucha sigue”, se repite por los pasillos de la Asociación de Magisterio de Santa Fe (Amsafe), gremio que representa a la docencia de la educación pública. La frase inicial marca la pauta de cómo se mueve el único sindicato que se le plantó a Omar Perotti y le rechazó la propuesta salarial. En el horizonte asoman más paros y al final del plan de lucha se contabilizarán 21 en total. Mucha calle, disciplina sindical y unidad son algunos de los puntos fuertes para sostener la pelea contra el gobierno, según describe  el secretario general Rodrigo Alonso.

Alonso, ladero de la histórica mandataria Sonia Alesso, asumió la conducción de uno de los gremios más importantes de la provincia hace algunos meses y transita su primera paritaria. El santafesino, que empezó su periplo en Amsafe en 2001, viene participando de las negociaciones desde 2020. En diálogo con este medio, concluye que la actual negociación es una de las más complejas y duras que recuerda: “viene en el marco de un conflicto que lleva muchos días de paro y muchas discusiones públicas”. Final incierto.

 
“Amsafe salió a la calle desde el primer momento”, dice el secretario general, indicando que es una de las cuestiones relevantes que le da músculo y hace a la fortaleza del gremio. A su vez, explica que en el ADN de la organización se encuentra el trabajo interno y la “disciplina sindical”: afiliados y afiliadas que respetan los resultados de las votaciones y hacen lo que decide la mayoría. La idea es no aflojar y sostener lo pautado. Eso explica porqué el acatamiento a las medidas de fuerza fue “muy alto”. Hubo “mucho debate y acuerdo” con el objetivo de fortalecer las estrategias elegidas.

En la última paritaria el sindicato que representa a la docencia pública rechazó, por votación y por una diferencia cercana al 1,5%, lo ofrecido por el Ejecutivo provincial y a partir de eso estableció un plan de lucha que consiste en seis días de paro repartidos en dos semanas. Cuando terminen las medidas se contabilizarán 21 días de huelga en lo que va de 2022. Alonso asegura que hicieron todo lo posible para evitar llegar a esta instancia, pero el gobierno nunca respondió a lo solicitado: en primera instancia era abrir paritarias antes de septiembre y luego mejorar el porcentaje ofrecido. “El humor fue cambiando porque el conflicto se fue agravando. La bronca se fue incrementando”, dice.

 
Según indican en la Comisión Directiva de Amsafe, el acatamiento a las medidas fue y sigue siendo “alto”, a tal punto de que las últimas jornadas “rondaron el 95%” a pesar de que sigue vigente el descuento por días parados. Alonso atribuye esa “fortaleza” a que “una vez que se vota se acaban las diferencias internas y se lleva adelante lo que colectivamente se definió”. Según el sindicalista, el plan estableció actividades como movilizaciones, concentraciones, clases públicas y debates que fortalecieron el plan acordado.

El titular de Amsafe reconoce que atraviesan el reclamo y la pelea “en soledad”, ya que el resto de los sindicatos aceptó lo ofrecido por el gobierno santafesino pero eso no los va a detener. La salida estaría en modificar el tramo del 20% de aumento para septiembre y el 5% para diciembre. Por el momento en la Casa Gris se mantienen firmes y niegan que eso vaya a ocurrir. Un laberinto paritario aparentemente sin salida. Sin embargo, Alonso mira hacia adelante y lanza una frase que ilustra el carácter que le busca imprimir al gremio: “A los conflictos entramos todos juntos y salimos todos juntos. Queremos ver de qué manera salimos fortalecidos para las disputas que vienen”.

 Con información de Letra P

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